Sin tregua papal, cumbre K “crucificará” a Scioli

Ni la entronización papal de Jorge Bergoglio, a quien frecuenta desde los 80, evoca como guía y con quien en octubre charló a solas una hora en la Basílica de Luján, preservará a Daniel Scioli de la metralla -explícita o gestual- que esta tarde le dedicará el kirchnerismo.

Diez gobernadores, ministros cristinistas, Amado Boudou y el vice bonaerense, Gabriel Mariotto, junto a la cúpula de La Cámpora, la jerarquía legislativa del PJ y una hilera numerosa de alcaldes del conurbano. Todos coincidirán en Paraná en una cumbre que excluyó expresamente a Scioli.

El acto, organizado por el instituto Gestar del PJ, tomó volumen cuando Sergio Urribarri, el gobernador anfitrión, notificó sobre la no invitación a su par bonaerense, detalle que este diario adelantó y que el mandatario luego argumentó: «No es condicional», dijo.

Al atardecer, en el club Echagüe, ante unas 1.500 personas, el peronismo K hará un juramento público de alineamiento con Cristina de Kirchner y ejecutará la acción colectiva más agresiva contra Scioli, patrocinada por Cristina de Kirchner, causa y consecuencia de otras acciones.

Veamos:

cUrribarri, el gobernador más simpático al kirchnerismo duro, no excluyó a Scioli por un antojo personal, sino como parte de un reflujo animado por Olivos, incluso contra la voluntad de otros gobernadores que, a pesar de eso, estarán presentes masivamente. Sólo faltarán cuatro peronistas, además del bonaerense; la catamarqueña Lucía Corpacci, el pampeano Oscar Jorge y el santacruceño Daniel Peralta, mientras que el resto de la grilla K, desde José Luis Gioja hasta Gildo Insfrán y José Alperovich, dirá presente.

cLa muerte de Hugo Chávez libró al bonaerense de un doble nocaut eslabonado. El deceso del bolivariano forzó a suspender un encuentro del peronismo K de Buenos Aires planeado para La Matanza el viernes pasado que hubiese funcionado como una primera jugada de aislamiento en su provincia, y anticipo del posterior aislamiento nacional donde estará Mariotto, de buena relación con Urribarri. El encuentro matancero podría hacerse, según el rebote de Paraná y en función de cómo reaccione Scioli, el viernes que viene.

cAnteayer, en tanto, un puñado de intendentes del conurbano visitó al gobernador en la sede del Banco Provincia. Estaban Julio Pereyra, Jorge Ferraresi de Avellaneda, Daniel Di Sabatino de San Vicente y, entre otros, Juan José y Patricio Mussi. Hubo reproches sobre la cena con Julio Cobos y la foto en Expoagro, y el planteo de que sino cambia de conducta, los alcaldes masivamente firmarán un documento con críticas sobre su gestión. Scioli se defendió con el argumento de que siempre fue leal a la Presidente. Los visitantes le pidieron gestos visibles. Dijo que los hará.

cCasi en simultáneo, una mesa chica K pronosticó la que podría ser la exigencia de la Casa Rosada p