Si hay otra crisis financiera como la de 2009, va a venir desde Europa

De paso por la Argentina, donde fue nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad Di Tella, el economista Guillermo Calvo dialogó con Infobae.com sobre la evolución de la actividad económica internacional.

«La economía mundial está estancada, Estados Unidos parece que está empezando a salir, pero a Europa todavía la veo con problemas muy serios», definió Calvo. «En términos del sustazo que nos pegamos en el 2008, los bancos centrales han aprendido que juegan un papel importante, entonces están muy atentos que no vuelva a ocurrir», apuntó el experto argentino.

El economista se refirió a la posibilidad una recaída de la actividad global como la que se produjo en el 2008, después de la quiebra del emblemático banco de inversiones Lehman Brothers. «La preocupación que surge es que si hay un ‘Lehman II’, probablemente va a venir desde Europa y el Banco Central Europeo (BCE) no tiene la reputación que tiene la Reserva Federal y además tiene problemas de tipo político. Alemania es muy reticente a que el Banco Central emita dinero para hacer salvataje, que es precisamente lo que se hizo en los EEUU en 2008″, definió.

«El BCE de turno, si bien ha estado haciendo cosas –ha ayudado bastante a España, por ejemplo–, es más cuidadoso, entonces podría ser que el problema se le vaya de las manos. Con una crisis ‘estilo Lehman’, no necesariamente se va a quedar en Europa. La posibilidad de contagio en los EEUU está abierta, es muy difícil saber cuán importante es, entonces esa situación sería mucho más compleja y entraríamos en un bache estilo 2008-2009″, completó.

«Desde el punto de vista de los emergentes, lo que más asusta es un golpe de tipo financiero. El otro (en la economía real) ya lo tenemos, que es una recesión, un crecimiento lento. Eso va a desacelerar toda la economía», explicó el experto argentino radicado en los EEUU.

Calvo consideró que el actual contexto financiero mundial también abre oportunidades para las economías en desarrollo, debido a la abundante liquidez y las tasas en torno a cero en los países centrales. «Por un lado, a los emergentes les pega directamente, pero también el capital empieza a ver una posibilidad de inversión, entonces perfectamente en el corto plazo podría no haber efectos importantes», precisó.

Programas de estímulo

Con cierta dosis de humor, en el ambiente financiero se dice que el presidente de la Reserva Federal de los EEUU es el ‘ministro de Economía del mundo’. En el esperado encuentro de banqueros centrales de Jackson Hole, el titular de la Fed Ben Bernanke dijo que no descarta adoptar nuevas medidas de política monetaria para estimular la economía de los EEUU, cuyo PBI representa el 23% del total mundial.

Bernanke aludió a la posibilidad de aplicar un tercer Quantitative Easing (QE3), es decir, una tercera etapa del programa de recompra de bonos del Tesoro de los EEUU para mantener la tasa bajo control y movilizar la economía.
Guillermo Calvo explicó que «el QE1 (noviembre de 2008) fue una política de tomar activos malos a cambio de dinero. La otra cosa (el QE2, de noviembre de 2010) que se ha venido haciendo es cambiar activos del Gobierno por otros de distinta madurez, que son todos activos buenos, esperando que eso baje un poquito la tasa de interés. Eso segundo no creo que tenga efecto».

Con la venta de bonos del Tesoro de los EEUU a corto plazo y la compra de títulos de largo plazo, la Fed redujo las tasas de interés de largo plazo y contribuyó a reactivar el sector inmobiliario e inducir a la inversión de otros activos como bonos corporativos o títulos respaldados por hipotecas.

En Jackson Hole, Bernanke reconoció las desventajas de llevar adelante una política monetaria expansiva en reemplazo de otras políticas económicas contra la crisis. En ese aspecto, Calvo opinó que «lo primero (el QE1) fue muy importante para evitar que la caída de la economía fuera más pronunciada de lo que fue y creo que fue efectiva y evitó que se cayeran más bancos, pero si bien fue efectiva, no lo fue lo suficiente para evitar una caída del Producto y el aumento del desempleo muy importante» en los EEUU.

«La recuperación que estamos viendo tiene poco que ver con la política monetaria. Lo que tiene que vercon la política monetaria es la caída: no cayó tanto (la actividad) por la política monetaria. Creo que la recuperación es algo que se está dando por su propia fuerza, porque EEUU es un país extremadamente capitalista, donde hay mucha libertad para ir a buscar diferentes tipos de proyectos», expresó el profesor de la Universidad de Columbia.

Añadió que, en los EEUU, «la gente está buscando formas de inversión y el crédito está empezando a aumentar de a poquito. Entonces creo que son las propias fuerzas del mercado las que están determinando esta recuperación. Desde ese punto de vista, es una recuperación más sólida, que puede sufrir si, por supuesto, viene un golpe financiero».

Calvo argumentó que el crecimiento «lento» de la actividad norteamericana no logró recuperar los niveles de producto bruto per cápita, pero en el resultado global «ya superamos los niveles de antes de la crisis«. No obstante, en EEUU «el desempleo sigue estando muy alto, así que es una recuperación, pero no muy satisfactoria».

Los indicadores de Wall Street sondearon las últimas semanas rangos próximos a los récord de 2007. ¿Pueden interpretarse como una muestra de solidez de la reactivación? «Últimamente, el mercado no ha sido muy efectivo para anticipar crisis. Va un poquito atrás, es por eso que se cayó de esa manera tan importante. Pero tiendo a pensar que es una buena señal», precisa Calvo.

Debilidad europea y el interrogante de China

Calvo observa un riesgo de caída de actividad en la zona euro más marcado que en otras regiones. «A Europa en particular la veo entrando en una segunda recesión y a EEUU lo veo en un crecimiento no muy dinámico. Y eso tiene un impacto sobre la economía china, porque China es un país muy abierto».

Sobre el país asiático, recordó que «las exportaciones son más del 30% del Producto. Es algo increíble que 1.300 millones de habitantes dependan tan fuertemente, en su comercio, del resto del mundo. Obviamente, el mundo como un todo no exporta a ninguna parte. Ellos son una parte fenomenalmente grande del mundo y se comportan como una isla. Eso muestra la dependencia fuerte que tiene la China de su mercado externo«.

Calvo enfatizó las vulnerabilidades de la economía china, uno de los principales compradores de la cosecha argentina, en este contexto de actividad internacional. «La desaceleración de Europa y la falta de dinamismo de los EEUU aparentemente ya están tendiendo impacto, particularmente sobre el sector industrial. Últimamente ya hay señales de que hay una acumulación de inventarios muy importante en capacidad de vender».

La fragilidad del gigante asiático radica en la precariedad de su mercado interno. «China todavía no consume nada, porque la tasa de ahorro es del 50%, es insignificante lo consume. Si no exporta, una economía tan dirigida tiene que tratar de aumentar la demanda interna. Resulta que eso no es fácil, porque los mercados internos son muy ineficientes. Los productos que se venden en el resto del mundo, como un iPad, no son necesariamente los que se van a vender en una parte pobre de China. En todo el centro de la China hay regiones que son como Bangla Desh».

«La pregunta que surge ahí es si ellos (el gobierno chino) van a poder reestructurar su sistema productivo y lo que escucho es que eso no va a ser fácil. Lo intentan, lo intentaron en 2009 y tuvieron inflación. Entonces están entre dos polos medio complicados. Se les está desacelerando la economía, y eso ya lo aceptan, mientras que para tratar de fogonearla, se les escapa la inflación. Cuesta pensar que van a poder hacer mucho más en ese sentido. La pérdida de mercados posiblemente va a desacelerar a China«, evaluó el ex economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo.

FUENTE INFOBAE