Semáforo del blanqueo: cinco economistas analizan impactos positivos y negativos del sinceramiento

LILIANA FRANCO
Epigrafe: Marina Dalpoggetto, Esteban Domecq, Federico Semeniuk, Camilo Tiscornia y Miguel Zielonka.

Epigrafe: Marina Dalpoggetto, Esteban Domecq, Federico Semeniuk, Camilo Tiscornia y Miguel Zielonka.

El éxito del blanqueo es un hecho. Las previsiones de fin de año anticipaban una recaudación récord que fue confirmada este viernes luego que ámbito.com revelara que el sinceramiento al cierre alcanzó los u$s 115.000 millones. Cinco economistas brindaron su visión sobre el impacto del blanqueo en la economía local.

Claramente el balance es positivo, pero también existe consenso en cuanto a la preocupación que genera el retraso del tipo de cambio como consecuencia del masivo ingreso de dólares del exterior.

A continuación las opiniones:

«El impacto fiscal alcanzaría a 2 puntos del PBI»
Marina Dalpoggetto
Estudio Bein 

El blanqueo es un éxito, sólo lo ingresado hasta diciembre casi duplica las proyecciones de aceptación que había cuando se anunció el esquema. Si el número cierra en torno a US$120.000 millones de activos exteriorizados, el impacto fiscal alcanzaría a 2 p.p. del PIB que se distribuyen en forma homogénea entre 2016 y 2017 dada la forma en que se imputaron los recursos y se canceló deuda flotante al final del año pasado.

El desafío es lograr que parte de estos fondos se trasladen a la economía real. El canal más directo está dado por los fondos cerrados de inversión (cuya operatoria todavía está en stand by a la espera de la ley de mercado de capitales), y que funcionan en los hechos como un abaratamiento del costo de fondeo de proyectos, que en no pocos casos se hubieran realizado de todas formas. Pero también es cierto que una vez «blanqueados» una parte de los fondos se vuelca a la demanda de bonos locales para limitar el pago de impuestos sobre cuentas que empiezan a tributar, contribuyendo a financiar el programa financiero de la Argentina.

También es esperable un impacto mayor sobre la operatoria local del sector financiero que canalizaría parte de estos movimientos, y sobre el sector inmobiliario y otros bienes durables como los autos, cuya demanda se empieza a dinamizar en los últimos meses.

«El exceso de demanda llevará a una baja en la tasa en dólares»
Esteban Domecq
Invecq Consulting 

Uno de los interrogantes es qué puede suceder con el tipo de cambio. Además del resultado final ya que no es lo mismo el blanqueo de una propiedad de u$s 100.000 en Miami que el blanqueo de u$s 100.000 en una caja de seguridad, el efecto final del blanqueo dependerá de cómo sea la composición final del mismo. Deberemos ver cuánto de ese blanqueo son propiedades en el mercado local y/o del exterior y cuanto son activos líquidos, ya sean dólares en el colchón o cuentas en bancos comerciales o de inversión en el exterior.

Lo que sí está claro, es que uno de los efectos positivos más importantes será el incremento de la recaudación vía mayor masa de bienes exteriorizadas que aumentará la base imponible de las declaraciones juradas de bienes personales. A su vez, habrá un efecto positivo secundario en la recaudación producto de la mayor cantidad de operaciones inmobiliarias y financieras que el blanqueo está generando. Este incremento en la recaudación no será un aliciente al abultado déficit fiscal ya que será destinado a la reparación histórica de jubilados, pero si servirá colateralmente para mejorar el nivel de actividad por la circulación que esta masa de dinero genera incentivando el consumo y la demanda agregada.

Respecto al financiamiento del Tesoro, el componente más líquido del blanqueo le permitirá al Gobierno encontrarse con muchos dólares ociosos en el circuito formal que estarán buscando alternativas de inversión en un mundo de tasas de interés reprimidas. Esto le permitirá al Ministerio de Finanzas presidido por Luis Caputo asegurarse una fuente alternativa de financiamiento para los próximos meses y en simultaneo reducir el costo financiero del mismo, ya que el exceso de demanda de colocaciones llevará a una baja en la tasa en dólares, situación que ya estamos viviendo.

Otro plano en el cual podremos ver los efectos del blanqueo será en el mercado inmobiliario local, producto de toda la masa crítica de propiedades que se pondrán en circulación estos meses. El blanqueo permitió regularizar el dominio de muchas propiedades que estaban alocados en sociedades jurídicas sin actividad cosa que impedía en muchos casos ponerlas a la venta. Esta regularización probablemente le dé un nuevo impulso al mercado inmobiliario con un impacto indirecto positivo en la construcción.

Claramente el blanqueo tendrá un impacto sumamente positivo para todo el mercado de capitales local. Mucho de ese dinero blanqueado buscará refugio y alternativas de inversión en el mercado financiero por lo que es de esperar un gran incremento en los volúmenes de negociación de acciones y bonos, con su consecuente aumento en el valor de dichos activos durante los meses venideros.

El importante incremento en la oferta de dólares que provocará la disponibilidad del uso de los recursos blanqueados impactará negativamente en la cotización del dólar lo que agudizará la apreciación del tipo de cambio real que ya estamos sintiendo.

Esto generará un impacto negativo en todos los sectores que necesitan un tipo de cambio más competitivo como ser algunos de la industria y muchos del segmento de servicios, turismo incluido. No será una buena noticia en la búsqueda de la recuperación de la actividad que tanto necesitamos.

«Si la repatriación no es de magnitud, el impacto en la economía real local será acotado»
Federico Semeniuk
Ecolatina 

Definitivamente, una vez conocidos los números finales, el blanqueo podrá calificarse de exitoso, ya que habrá superado las expectativas incluso más optimistas, independientemente del valor final. Asimismo, superó con creces los previos regímenes de sinceramiento, como el de 2009 (menos de u$s 5 mil millones) o el de 2013/2015 (u$s 2.600 millones).

En la comparación internacional, el actual régimen también se encuentra entre los más exitosos, siendo el de mayor envergadura entre los países de Occidente. Sólo es superado en el mundo por el reciente blanqueo realizado en Indonesia, que prácticamente triplicó el monto logrado por el gobierno argentino (ayudado también por multas sustancialmente inferiores para quienes declaraban bienes dentro de los primeros 3 meses).

Sin embargo, no debe hacerse virtud del defecto: por un lado, el gran éxito del blanqueo se debió más al temor al intercambio de información financiera que a la reconstruida confianza en el actual gobierno (aunque esto también ponderó positivamente).

Por el otro, el elevado monto declarado responde también a que la fuga de capitales sistemática de las últimas décadas (producto de la permanente falta de seguridad jurídica y apropiaciones a los ahorristas, además de las licuaciones de ahorros vía inflación y devaluación) incentivó la generación de una gran masa de dinero en negro, susceptible ahora de ser declarada.

La falta de confianza de los últimos años en el país explica que el 86% del monto total declarado al cierre de la segunda etapa del blanqueo responda a bienes en el exterior, que no serán de rápida repatriación en tanto no se genere un camino largo de reconstrucción de la confianza local.

En tanto la repatriación no sea de magnitud, el impacto en la economía real local será acotado, y probablemente se limite en un principio al mercado inmobiliario (típico refugio de ahorro) y a ciertos posicionamientos financieros de corto plazo en moneda local, aprovechando la elevada tasa de interés, pero acotado al plazo de expectativa de estabilidad cambiaria.

Por otra parte, el ingreso recaudatorio extraordinario producto del pago de multas (la mayoría optó por la penalidad, por sobre otras alternativas vía instrumentos financieros que lo evitaban) tuvo un impacto positivo al cierre del año pasado que permitió cumplir con las metas fiscales.

Asimismo, los montos declarados representan un aumento de la base imponible que permiten augurar una mayor taxabilidad vía bienes personales, aunque la alícuota irá reduciéndose paulatinamente, y el patrimonio mínimo susceptible de este impuesto también aumentó.

La recaudación y transferencia del impuesto especial, cerrada la 2da etapa, ascendía a 106.700 millones de Pesos, mientras que la nueva base imponible de Bienes Personales en el exterior superará los 110.500 millones de Dólares (incremento de 83.700 millones de Dólares).

El ingreso de divisas vía blanqueo claramente funciona como un dique de contención sobre el tipo de cambio, que además se ve influido a la baja por la liquidación de agro-divisas, las emisiones de deuda y las altas tasas de interés en Pesos, generando un cóctel de apreciación cambiaria en el cual el blanqueo es sólo un ingrediente más.

Debe recordarse que a fines de diciembre de 2016, cuando entró el grueso del blanqueo, el tipo de cambio retrocedió temporalmente, pero luego regresó a sus niveles previos, por lo cual esperamos que el impacto nuevamente sea temporal.

Más allá de los números finales del blanqueo, el verdadero éxito se logrará si el gobierno actual y los próximos (cualquiera que fuere), además de lograr blanquear un importante stock como se logró ahora, generan las condiciones para que también el nuevo flujo ingrese al mercado formal. Caso contrario, en algún momento futuro tendremos nuevamente la opción de un «último» blanqueo.

«Los ingresos permitirán cumplir con la metas fiscales»
Camilo Tiscornia
C&T Asesores Económicos 

Los efectos del blanqueo son positivos. En primer lugar, ya generó un volumen muy importante de ingresos para el Estado, que le permitió cumplir con su meta fiscal del año pasado y lo va a ayudar este año también. Pero además te amplía la base imponible a futuro, porque son fondos que antes no pagaban ningún impuesto y ahora lo van a hacer, lo cual también te juega a favor en el frente fiscal.

En segundo lugar, una parte de estos recursos puede terminar financiando la inversión en la Argentina, lo que puede favorecer el crecimiento de largo plazo. Lógicamente, hay activos declarados en el exterior, como una casa en Punta del Este, que no van a financiar la inversión. Pero otros activos más líquidos pueden tranquilamente financiar inversiones en el país, cuando hasta ahora tal vez estaban financiando la inversión en otros países. Del mismo modo, pueden financiar el déficit fiscal, que va a seguir con nosotros por varios años, lo cual también es bueno.

El principal inconveniente que veo en este momento es que, si esos recursos, que mayormente son activos denominados en moneda extranjera, son cambiados a pesos para aprovechar las altas tasas de interés locales, tiran abajo el tipo de cambio y complican la competitividad. Claramente, esto no es un problema del blanqueo en sí, sino de que necesitamos las tasas altas para bajar la inflación, lo cual tiene atrás el alto déficit fiscal. 

«Una mayor demanda de títulos públicos»
Miguel Zielonka
Econviews

La mayor disponibilidad de préstamos, no sólo para el sector público, sino también para el privado es uno de los factores positivos del blanqueo.

Para Econviews los aspectos positivos del éxito del blanqueo son cuatro: 

La recaudación de una vez del impuesto especial que permite mitigar el impacto (también de una vez) de regularizar las deudas por reclamos de jubilaciones.

La recaudación recurrente que de ahora en más se deriva de los activos declarados, siempre que no se trate de activos exentos.

El impacto en el nivel de actividad que genera una mayor disponibilidad de crédito al sector privado con el aumento de depósitos.

Una mayor demanda de títulos públicos producto de la búsqueda de exención impositiva por parte de los contribuyentes. Esa mayor demanda contribuirá a mejores condiciones de emisión de futuros bonos del soberano.

FUENTE AMBITO