Se entiende por paradigma, a un conjunto de reglas, ejemplos o sistema, que se instalan como el ideal a seguir en una creencia sociedad u organización. Es decir, es un modelo que se instala y debe ser seguido.

Un paradigma se instala, cuando es exitoso, y los componentes de la organización, no sienten que deben seguirlo, sino que es una obligación hacerlo, dado el éxito que lo precede.

En la actualidad, las relaciones políticas y empresariales, se llevan adelante inmersas en un marco de alta volatilidad y cambios permanentes. Por lo tanto, las organizaciones deben revisar permanentemente sus paradigmas, quien no lo haga, puede sufrir los efectos de quedar desactualizados, y sufrir las consecuencias.

Los paradigmas, que son tan beneficioso para las organizaciones, esconde en su propia implementación, la trampa del paradigma. Dado que, al provenir de situaciones exitosas, se instalan con tanta fuerza, que anulan cualquier intento de surgimiento de un nuevo paradigma, que refleje los cambios que se producen en el entorno.

El paradigma impuesto, refleja el éxito de los “años dorados”, por eso esa resistencia al cambio, por lo tanto, los conductores de la organización, deben cambiar su visión, o se deben cambiar a los conductores.

Por ejemplo, el gobierno que terminará su periodo gubernamental en diciembre, en el 2017 debería haber cambiado su paradigma, su modelo de gobierno, y no lo hizo. Siguió con su objetivo primordial de bajar el déficit fiscal, lo que en si mismo, es un gran objetivo, pero como consecuencia, paralizaba la economía, la actividad comercial privada se debilitaba hasta su mínima expresión. Los conductores no cambiaron su paradigma, cayeron en la trampa del paradigma, por lo tanto, se cambiarán los conductores en diciembre.

En las empresas, sucede exactamente lo mismo, cuando el paradigma queda desactualizado, (y ésta situación se ve más fácilmente desde el exterior de la empresa, ya que no hay lazos emocionales, que aten a los conductores al tiempo pasado de la empresa), se debe cambiar el paradigma, romper la trampa, o cambiar los conductores

Prof. Héctor Cosentino

Asesor de empresas

CP (UBA)          Dipl. (IEEC-UCLP)

MBA Dir. de Empresas (Deusto España)

MBA Dir. Est. De MKT  (SUNY USA)

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