Para los técnicos del Indec, hay 5 veces más pobres que los que reconoce el Gobierno

Los trabajadores desplazados de ese organismo luego de la intervención elaboraron sus propias estadísticas. El resultado: 25,1 por ciento de pobreza en el país

Un nuevo índice de la pobreza elaborado por trabajadores del Indec, que desde hace ocho años denuncian la intervención y la manipulación de las estadísticas, arrojó resultados muy diferentes a los que sostiene el Gobierno Nacional en sus discursos: en el segundo semestre de 2014, la cantidad de pobres en la Argentina alcanzó el 25,1 por ciento.

El informe se conoció pocos días después de que la presidente Cristina Kirchner dijera en la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que la Argentina tiene un índice de pobreza del 5 por ciento, aún por debajo de la que reconoce Alemania.

Las estadísticas que cada año elaboran los técnicos desplazados del Indec en 2007, representados por la Junta Interna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el organismo, señalan además que de ese total de pobres, unas 9.684.000 personas, el 5,6% serían indigentes, es decir 1.489.000 personas.

El estudio fue realizado en base a la metodología tradicional del Indec. Para ello comparan los ingresos de la población urbana, unos 39 millones de habitantes, y los comparan con los valores de la misma canasta básica que seleccionó el organismo del Estado Nacional, pero con los precios relevados por la Dirección de Estadística porteña.

Para los ex-técnicos del INDEC, en el último trimestre de 2014 el valor de la canasta básica alimentaria familiar (la que fija la línea de la pobreza) era de $2.800 mensuales y la canasta total de $ 6.384. Ello implica un incremento trimestral de 4,6% en comparación con el tercer trimestre del año pasado, cuando costaba $6.101. Por otro lado, la canasta básica alimentaria (que pone un piso a laindigencia) fue de $2.800 a fines de 2014. Un trimestre atrás era de 2.676 pesos.

Esos valores aparecen alineados con los que obtuvo la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. En diálogo con InfobaeTV, José Donati, director del organismo indicó que la Canasta Básica de Alimentos que fija el umbral de indigencia se ubicó al cierre del último trimestre de 2014 en $1.005 para un adulto y en 3.100 pesos para una familia tipo. La canasta de pobreza se elevó a 7.050 pesos.

El técnico de la estadísticas porteño estimó que en los últimos doce meses el valor de la canasta básica de alimentos subió 26,7% y que «el índice de pobreza resultante está alineado con el 8% de población del distrito que vive en inquilinatos, asentamientos precarios y casas tomadas».

Los resultados que arroja el informe están más en sintonía con los elaborados por organismos privados. Uno es el caso del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que esta semana, tras las polémicas declaraciones de la Presidente, recordó que de acuerdo a su estudio la pobreza en la Argentina era «de 27%» a diciembre de 2013, e hizo saber que el 15 de julio presentará una nueva edición del Barómetro de la Deuda Social Argentina 2015 y que, entre otros temas, «habrá información sobre pobreza e indigencia».

Similar es el caso del Observatorio Económico y Social de la CGT opositora. Según la medición de la central moyanista, la pobreza en el país afecta al 27,8 por ciento de la población.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó esta semana que la pobreza en Alemania es «del 20 por ciento» y, por tanto, superior a la de Argentina, ya que según afirmó, en consonancia con la mandataria, es del 5 por ciento.

Fernández sostuvo que «países como Alemania no la están pasando bien, y aunque no lo quieran creer, tiene un 20 por ciento de pobreza estructural», luego de haber coincidido, como hizo la mandataria ante la FAO, en que, en el país, esa franja de la población llega apenas al 5 por ciento.

La Junta Interna ATE – Indec realizará el próximo lunes 15 de junio el abrazo simbólico número 100al edificio del Instituto Nacional de Estadística y Censos, en la avenida Julio A. Roca 615 de esta Capital. Desde 2007, las cifras oficiales fueron cuestionadas por los propios trabajadores, muchos de ellos, según denunciaron, fueron desplazados por una patota que responde al Gobierno, a partir de las dudas generalizadas acerca de la fiabilidad del insumo que se utilizaba para valorizar las Canastas Básicas Alimentaria (CBA) y Total (CBT), con las cuales se calculaba cuantas personas y hogares eran indigentes y pobres

FUENTE: INFOBAE