La primera ley de Newton, conocida también como Ley de inercia, nos dice que, si sobre un cuerpo no actúa ningún otro, este permanecerá indefinidamente moviéndose en línea recta con velocidad constante (incluido el estado de reposo, que equivale a velocidad cero).

Pensemos en aquellas empresas que quedan atrapadas en un antiguo paradigma, y aunque el contexto en el cual se desarrolla sea cambiante, sigue actuando de la misma forma.

En éste tipo de empresas, no surgen líderes capaces de romper con el modelo impuesto, y la conducción de la empresa sigue actuando como lo hizo en los últimos años, que llevó a la empresa a estancarse frente a sus competidores.

Por lo tanto, la empresa (el cuerpo) continúa moviéndose en línea recta y a la misma velocidad, inclusive ésta puede ser cero. En éste punto la empresa ya cursó su decadencia, el mercado y sus competidores no la perdonan, y su final empresarial está muy cerca

La solución para éste caso, es que surja una fuerza nueva capaz de cambiar la dirección y velocidad del cuerpo (empresa) Es decir una nueva conducción de la empresa o un asesoramiento a la actual capaz de cambiar el rumbo de la empresa e imprimirle velocidad a los cambios, para adaptar a la empresa, a la marcha del mercado en el cual actúa

La Segunda Ley de Newton, también conocida como Ley Fundamental de la Dinámica, es la que determina una relación proporcional entre fuerza y variación de la cantidad de movimiento o momento lineal de un cuerpo. Dicho de otra forma, la fuerza es directamente proporcional a la masa y a la aceleración de un cuerpo.

Superada la primera etapa, y con la empresa en movimiento y direccionada hacia donde la conducción desea que se mueva, deberemos aplicar a la empresa la segunda ley de Newton, es decir imprimirle dinámica a la empresa, y esto como dice la ley citada deberemos aplicar una fuerza necesaria para que éste movimiento sea constante, es decir no permitir que caiga nuevamente en la inercia.

Para esto la conducción de la empresa, deberá alinear a la totalidad del personal, para que cada persona y cada departamento, “empuje” con la misma fuerza y la misma dirección.

Esta motivación deberá lograrse empoderando al personal, y considerando que es altamente probable que los recursos financieros sean muy escasos, recurrir al salario emocional. De esta forma, dando a la totalidad del personal una parte de la responsabilidad y un objetivo común, se logrará dinamizar la empresa

Tercera Ley de Newton enunciada algunas veces como que «para cada acción existe una reacción igual y opuesta». La Tercera Ley de Newton también conocida como Principio de acción y reacción nos dice que, si un cuerpo A ejerce una acción sobre otro cuerpo B, éste realiza sobre A otra acción igual y de sentido contrario.

La tercera ley nos dice que un cuerpo (empresa) reaccionará en la medida que previamente le apliquemos una acción.

Y esa acción deberá surgir de un análisis previo que la empresa realizará, primero hacia el exterior, determinando claramente la capacidad total del mercado, el análisis de los competidores y la determinación de la estrategia para comenzar a posicionarse en dicho mercado

Y en segundo lugar hacia el interior de la empresa, siendo éste el más complicado. A los empresarios les cuesta mucho determinar sus debilidades y aceptarlas, paso necesario para poder a continuación modificar esas debilidades.

Se deberá construir sinceramente un FODA, y analizar como desde las fortalezas, podemos modificar las debilidades, contener las amenazas y aprovechar las oportunidades

A posteriori:

1 Romper con el paradigma reinante éste es el que produce la inercia de la empresa

2 Imponer nuevo paradigma Aquí pondremos en marcha la empresa aplicándole la fuerza del cambio y en la dirección que deseamos.

3 Romper con el temor al cambio Todo cambio provoca temor en el personal, por lo tanto, es en éste punto como decía más arriba se debe empoderar al personal, para que dejen de lado los temores se motiven y se sumen al cambio que se producirá en la empresa

4 Aumentar la productividad, Es decir, la escasez de recursos financieros, no nos permitirá por ejemplo comprar nuevas maquinarias, por lo tanto, la salida estará dada por la productividad, es decir con los mismos recursos producir más. Este punto está totalmente relacionado con el punto 3

5 Detectar drivers que fallan Confeccionar y analizar los principales índices de la empresa, y determinar cuáles de ellos están fuera de calibre. Aquí podremos encontrar ineficiencias, gasto y procedimientos errados

6 Implementar correcciones Ya conociendo el mercado en el que actuamos, corrigiendo los errores internos, y teniendo a toda la empresa motivada, sólo nos espera la mejora de la empresa, y que el análisis permanente de la marcha de la misma, no permita que la empresa vuelva a caer en la inercia

Recuerde a Newton, y aplique las acciones que provoquen en su empresa las reacciones que está buscando

 HECTOR COSENTINO

                     ASESOR DE EMPRESAS

CP (UBA)                                      DIPL(EEC-UCLP)

MBA en Dirección de Empresas (Deusto España)

MBA Direc Estratégica de MKT (SUNY USA)

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