Moyano advirtió que se activó un “Rodrigazo” ypuso un piso del 25% a los reclamos salariales

El líder de la CGT opositora, Hugo Moyano, aseguró ayer que “el Rodrigazo se puso en funcionamiento hace un tiempo, porque las cosas aumentan cada vez más”. Se sumó así a la polémica desatada la semana pasada por el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren, que habló de los efectos que podría causar un desborde de la inflación y de la puja salarial.

Moyano subrayó que “el Gobierno debería tener sumo cuidado en el tema de la inflación”. También criticó a los empresarios que “buscan meterle miedo a la sociedad”, porque “quieren que el salario de los trabajadores pierda poder adquisitivo”. En tal sentido, sostuvo que “no podemos hablar” de una situación similar a la de 1975, pero alertó que “evidentemente está en marcha ese tipo de temas”.

El dirigente camionero adelantó que no cederá en la puja de ingresos y la CGT que le responde se reunirá mañana para insistir con sus reclamos de 25% de aumento salarial en paritarias y aumentar el piso para tributar en el Impuesto a las Ganancias.

Por su parte, De Mendiguren dijo ayer que “no fue feliz” su última comparación de la época actual con lo ocurrido en 1975 con el Rodrigazo y planteó “el problema que puede traer la politización (de las negociaciones colectivas de 2013) por distintos sectores gremiales, que hoy se encuentran divididos en la discusión salarial”.

En tanto, Moyano insistió: “Yo creo que dicen esto para asustar a la sociedad. No podemos hablar del Rodrigazo, como se dio en su momento, pero si tomamos la situación actual, se está poniendo en funcionamiento hace un tiempo. Por eso, el Gobierno tiene que tener sumo cuidado con el tema de la inflación”, enfatizó.

El dirigente sindical señaló que se reunió con referentes de distintos gremios y que la mayoría discutirá en paritarias “desde una base de aumento de 25%”.

Moyano remarcó que si no hay respuestas a los distintos reclamos gremiales “la cosa va a tender a endurecerse” y aseguró que “eso depende de quienes tienen que dar respuestas”.

El líder opositor criticó a funcionarios del Gobierno nacional porque “creen que estamos en Suiza” y advirtió que si no hay soluciones a las demandas salariales, la relación entre los sindicatos y el Gobierno “se va a endurecer”.

Al respecto, Moyano subrayó que hasta ahora él no habló de paros ni de otras medidas: “Cuando tengo que decir algo, lo digo o lo firmo yo, el resto no existe. Somos racionales, si tenemos que tomar medidas lo decimos con tiempo, lo publicamos y ponemos la caripela”.

Por último, en declaraciones radiales, el líder de Camioneros expresó que nadie más que él “luchó por la convertibilidad y el neoliberalismo”, y aseguró que “otros que hoy están en el Gobierno apoyaban esas políticas”. Y apuntó directamente a Cristina y Néstor Kirchner: “Fueron ellos los que llevaron (a Santa Cruz) a Carlos Menem y lo presentaron como el mejor presidente de la Argentina”, aseguró.

Por su parte, De Mendiguren, alertó sobre las dificultades que provocan la “politización” de las paritarias de este año, producto de división de la CGT, y pidió atender la intensidad que reciba la “redistribución” salarial porque puede “ahuyentar la inversión”.

El empresario evitó dar su opinión respecto al pedido de 25% de ajuste salarial que reclaman la CGT oficial, que encabeza Antonio Caló, y también la opositora de Hugo Moyano.

Para De Mendiguren, “lo peor que puede pasar es que yo pido porque pidió el otro, y como está en una interna conmigo, trato de posicionarme pidiendo más: esto nos hace mal a todos”.

Por ello, el dirigente de la Unión Industrial consideró que “hubo períodos (de la historia argentina) donde nos parábamos en la redistribución y ahuyentábamos la inversión”.

De Mendiguren evitó hablar del 25% de ajuste que estarían reclamando los gremios como piso de ajuste salarial para el 2013 y consideró que desde el sector privado “no vamos a hablar de cifras”, motivo por el cual aseguró que las empresas “vamos a sentarnos a negociar” con los trabajadores. “Somos obsesivos del diálogo tripartito”, enfatizó, haciendo lugar al Gobierno en la pulseada.
FUENTE: CRONISTA