Un match point en contra del Merval

Por: Pablo Wende
La decisión del Gobierno de avanzar con fuertes cambios del mercado bursátil cayó como una verdadera bomba entre los agentes de Bolsa, uno de los sectores que se vería directamente perjudicado por las nuevas reglas. Que más jugadores tengan la posibilidad de operar en el mercado representa un duro golpe para las actuales sociedades del Mercado de Valores, muchas de ellas compañías con varias décadas de trayectoria. Una de las grandes preguntas es qué sucederá con la acción del Merval si finalmente avanza la desmutualización del mercado.

La última compra que se hizo de una acción que da derecho a operar en la Bolsa porteña se cerró a $ 5,15 millones, el 8 de marzo pasado. Desde noviembre del año pasado que no se operaba. Pero al perderse la exclusividad de la operatoria de títulos valores, uno de los efectos concretos sería la caída de su valor. Sin embargo, no todos lo ven así: «El precio de la acción del Merval no refleja sólo lo que el agente puede cobrar en materia de comisiones por comprar o vender una acción, porque el negocio es chico. Pero hay que tener en cuenta que el Mercado de Valores posee inmuebles, es accionista del Banco de Valores y tiene la mitad de la Caja de Valores, por lo que hay un patrimonio atrás que respalda», explicaba ayer uno de los principales agentes del mercado porteño.

Esta avanzada del Gobierno tuvo, en realidad, dos lecturas contrapuestas entre los distintos jugadores del mercado de capitales. Muchos de ellos concuerdan con la iniciativa, destacando algunos puntos: habrá más «players» que puedan comprar y vender, se avanzaría hacia una plataforma de negociación nacional -dándole más profundidad y liquidez al mercado- y se irá hacia un esquema similar al que aplican los mercados más desarrollados, desde Brasil a Estados Unidos, pasando por España o Inglaterra.

Pero los que desconfían enfatizan que se trata, en realidad, de un intento del Gobierno por tener mayor participación en la actividad privada. Y aseguran que el rol del Merval es muy difícil de reemplazar: «Hoy cualquiera que compra una acción o un bono está tranquilo que se lo van a vender. Y el que lo vende no tiene ninguna duda de que le pagarán. Porque hoy no hay riesgo de contraparte. Pero si cualquiera puede operar, para que no exista este riesgo se le pedirá un alto nivel patrimonial, lo que terminará encareciendo la operatoria».

Uno de los ejemplos de desmutualización proviene del Rofex, el mercado de futuros de Rosario, que hace un año abrió a cualquier jugador la posibilidad de operar. Sólo hay que pagar una membresía anual y tener patrimonio suficiente. Varios bancos y empresas se agregaron entre los operadores en el último año, previa autorización de la gerencia de legales. Además, la membrecía que permite operar puede ser transferida a un tercero. «Lo que se hizo es copiar esquemas que funcionan en otros países del mundo», explicaron desde la entidad.

También en el Mercado Abierto Electrónico se permite el ingreso de distintos jugadores, siempre que cumplan con determinados niveles de patrimonio. El Central opera activamente en las pantallas del MAE, que incluso exportó a varios países el software de negociación tanto de bonos como de moneda extranjera. Los bancos son los principales players en este segmento.

No hay mayores objeciones, sin embargo, en el rol de contralor que debe tener la Comisión Nacional de Valores. La ley 17.811, de 1968 y que es la que actualmente está vigente, establece en su artículo 59 que «los mercados de valores tienen facultades disciplinarias sobre los agentes de Bolsa que violen la ley». Puede incluso suspenderlos o revocarles la autorización para actuar.

Ahora esa potestad quedaría exclusivamente para la entidad que preside Alejandro Vanoli, tanto en lo que respecta al control de las compañías cotizantes, como también de los agentes que operan en el mercado. Sin embargo, resta conocer los detalles del proyecto para determinar hasta qué punto actuará el organismo.

Hace décadas se viene hablando de una reformulación en el funcionamiento de los mercados, incluyendo el alcance nacional de los mismos, e incluso la fusión de distintos mercados. El último plan concreto en esta dirección data de 2001.
FUENTE: AMBITO