Las reservas siguen en baja: descendieron al nivel de septiembre de 2007

Las reservas del Banco Central no consiguen repuntar en este comienzo de 2013. Este jueves cayeron u$s108 millones, a u$s42.825 millones, su nivel más bajo desde septiembre de 2007, mes en el que concluyeron en 42.891 millones de dólares.

Los activos de la entidad monetaria marcan una merma de u$s453 millones en lo que va de enero, desde u$s43.278 millones con los que concluyeron el año pasado.

La entidad que preside Mercedes Marcó del Pont registró el récord histórico de reservas el 21 de enero de 2011, cuando sumaron u$s52.497 millones, lo que representa una pérdida de 18,4% en el lapso de dos años.

En 2012, la pérdida de activos del Central fue del 7,1% o u$s3.087 millones y la causa principal de esta caída fue la cancelación de vencimientos de deuda con fondos de la autoridad monetaria, que sumaron unos 5.700 millones de dólares.

Al mirar su evolución el año pasado, pesó también la salida de depósitos privados en dólares, que afectó a los activos, así como los préstamos del Banco Mundial y el BIDque no se renovaron y, por lo tanto, no aportaron al ingreso de divisas.

Alfredo Gutiérrez Girault, economista jefe del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), expresó que «hay un dato que está claro en las cifras oficiales y es que las compras de dólares del Banco Central se frenaron marcadamente desde el 15 de diciembre. Hay un proceso de freno de las compras netas de dólares del Central, cuando debiera haber un número importante a esta altura del año».

Si bien en 2013 el panorama de vencimientos de deuda es mucho más liviano para el Estado argentino, se advierte una escasa liquidación de exportaciones, que acota el volumen operado en el mercado mayorista o interbancario, donde interviene el Banco Central y en el que se abastece de dólares para reforzar su stock.

La economista Victoria Giarrizzo, directora del Centro de Economía Regional y Experimental, observa que «puede haber un efecto especulación por parte de exportadores, sobre todo frente a la posibilidad de que el dólar oficial aumente, pero no tanto con la cosecha porque es muy poco lo que resta liquidar» de la última campaña.

«Lo que sí refleja la pérdida de dólares del Banco Central son tres factores como la floja cosecha del año pasado; las obligaciones en dólares de la Argentina, que son significativas en relación a los dólares que hoy ingresan –el indicador de eso está en el balance de cuenta corriente–, y la informalización del mercado cambiario«, detalló Giarrizzo.

Por lo tanto, es de prever que hasta que la liquidación de la cosecha gruesa empiece a inclinar el balance cambiario, las reservas del Banco Central van a seguir estabilizadas en torno a 43 mil millones de dólares. «La cosecha gruesa se da a fines de febrero o marzo, por lo que todavía no tenés ningún tipo de efecto relacionado a las exportaciones, pero algo del trigo puede afectar en la liquidación de exportaciones en enero, pues tampoco fue muy buena la cosecha pasada», señaló Fausto Spotorno, de la consultora Orlando Ferreres y Asociados.

La influencia del dólar «blue»

En enero de 2012, la autoridad monetaria compró casi u$s1.100 millones, con un incremento de reservas de u$s218 millones, cifras que serán muy difíciles de igualar este año, faltando una semana para concluir el mes.

«Cada vez son más los dólares que se van al mercado informal, y secan al mercado formal. El Gobierno minimiza los dólares que circulan por la plaza ‘blue’, pero es un caudal importante y que gana participación», indica Giarrizzo.

El dólar informal continúa en alza, a $7,56 para la venta. Este incremento de la divisa «blue» aspira los billetes físicos disponibles, ante la ventaja cambiaria que ofrece frente al circuito oficial de divisas, donde el dólar se paga 4,97 pesos.

Gutiérrez Girault señaló que «hay un dato en los fundamentals que no podemos obviar, que es el crecimiento del 40% de la base monetaria en el año pasado, con un crecimiento muy grande de diciembre contra noviembre. Hay una cantidad de emisión monetaria que presiona también» la brecha cambiaria.

En ese marco, la demanda por turismo se suma a esa megaemisión del Banco Central, mientras que los ciudadanos con capacidad de ahorro no encuentran alternativas de inversión atractivas frente a un dólar que es una mercadería escasa y demandada.

FUENTE: INFOBAE