Las empresas salen a buscar hasta u$s 6.000 M

El fin del default y la megaemisión argentina impulsan al sector privado a colocar deuda en los mercados internacionales, a una menor tasa. Buscan así financiar planes de inversión que permanecían congelados desde hace 5 años. De todos modos, operadores y analistas no prevén un boom de inversiones y desembolsos a largo plazo para la economía real porque la situación macro aún no está del todo estabilizada.

Con la salida del default, tras el retorno de la Argentina a los mercados internacionales de deuda y el posterior pago a los fondos buitre, comienza de a poco a vislumbrarse un nuevo escenario para la economía en general y para las empresas en particular, justo en un momento crucial para varios sectores que sufren desde hace años una fuerte retracción en términos de inversiones. En ese sentido, la megacolocación que concretó la última semana el Gobierno, con una tasa promedio del 7,2% y un gran interés por parte del mercado, propiciará al sector privado -y también a las provincias- el acceso al crédito externo a costos más bajos aunque analistas consultados descartaron que haya un boom de inversiones, y desembolsos a largo plazo para la economía real, entre otros factores, porque la situación macro aún no está del todo estabilizada (alto déficit fiscal e inflación) y porque sigue existiendo incertidumbre sobre diferentes marcos regulatorios.

En el mercado calculan que el sector privado podría emitir deuda por entre u$s 4.000 y u$s 6.000 millones este año, con las firmas colocando bonos corporativos desde u$s 100 hasta u$s 400 millones en promedio. De todos modos, los especialistas coinciden en que tras resolver el problema de la deuda «lo que falta ahora es confirmar el camino. Es decir, lo que necesita el inversor que mira a un plazo de 10 años es tener la sensación de que esta nueva política va a perdurar en el tiempo». Lo cierto es que actualmente existe una demanda retrasada de fondos, dado que la mayoría de las compañías permanecieron mucho tiempo sin poder acudir al mercado internacional. Esta situación queda evidenciada en el nivel de endeudamiento del sector privado en la Argentina, que apenas alcanza alrededor del 17% del PBI, cuando en la región ese ratio en general se ubica por encima del 50%, de acuerdo con cifras de Puente. De esta forma, las empresas locales cuentan con un gran margen para endeudarse por lo que, según manifestaron a Ámbito Biz, muchas de ellas buscarán retornar al mercado (hasta ahora algunas emitían sólo con el fin de cancelar pasivos) para financiar sus proyectos de inversión, en muchos casos congelados durante el primer lustro de esta década, en un contexto de estancamiento en el nivel de actividad y restricciones a las importaciones.

Entre 2011 y 2015, por ejemplo, la inversión reproductiva, aquella destinada a maquinaria y equipos para la producción, ha caído de manera importante en relación con el PBI y se ha ubicado en los niveles más bajos en 10 años, según un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea. Por caso, la formación bruta de capital correspondiente a maquinarias de origen nacional retrocedió el año pasado en niveles comparables a los de 2009 (2,6% vs. 2,7%, del PBI respectivamente) y constituye el peor registro en una década, según Ieral, que resalta además que la inversión en equipos durables alcanzó en 2015 el 8,6% del PBI, lo que representa el dato más bajo desde 2010. El año pasado, de acuerdo con estimaciones del INDEC con cifras de los primeros 10 meses, el nivel de utilización general en la industria se ubicó en un 68,7%, 10 puntos porcentuales por debajo del máximo alcanzado en los 12 años previos. Esta situación se repitió en todos los sectores industriales relevados por el organismo oficial, aunque en diferente magnitud.

Mientras tanto, en lo que va del año, algunos segmentos de la industria se aproximan al máximo de utilización de la capacidad instalada (UCI), a partir de haber retomado el crecimiento, según previsiones de Orlando Ferreres, por lo que se identifican en esos rubros mayores necesidades de inversión. Es el caso del sector de productos químicos, alimentos, papel y cartón, minerales no metálicos y, caucho y plástico.

Entre otros segmentos con importantes atrasos de inversión, podemos mencionar al sector eléctrico, en cuanto a generación, pero sobre todo en distribución, luego de varios años de un esquema de subsidios al consumo, que actual Gobierno ha comenzado a reformular a con un fuerte ajuste en las tarifas. «Estamos con un parque de generación que está justo en cuanto al abastecimiento eléctrico y la distribución a las casas», había alertado en diciembre, el ministro de Energía, Juan José Aranguren.

Un párrafo aparte merecen los sectores agroindustriales, dado que son uno de los primeros que se espera que traccionen grandes inversiones, «ya que fueron los más beneficiados por las políticas más transversales, como la salida del cepo, la devaluación, eliminación los ROE (Registro de Operaciones de Exportación), más de la baja de retenciones», resaltó el economista de ABECEB, quien además recordó que toda la cadena de valor de este sector explica en su conjunto más de un 30% del PBI. De todos modos, aclaró que los efectos positivos en este segmento recién se verán para la próxima campaña a partir de las decisiones que se tomen en estos meses. Vale recordar que habrá que tomar dimensión de las consecuencias de las fuertes inundaciones que afectan los cultivos en buena parte de la zona núcleo del país.

Pero la gran cuenta pendiente para la Argentina es el ingreso de Inversión Extranjera Directa (IED), un ítem donde el país perdió mucho terreno en la última década. Ante el nuevo escenario, analistas consideran razonable esperar una reversión de esta tendencia en el futuro, y un potencial de crecimiento significativo. Para tomar dimensión del atraso de este tipo de inversiones, considerando el total de la IED recibida por América del Sur y México en el período 2004-2014, la Argentina representó sólo el 7% del total (además en los últimos años su posición empeoró en términos relativos), mientras que Brasil recibió el 37%, el país azteca, el 23%, Chile, el 14%, y Perú, el 6%, de acuerdo con datos de la CEPAL.

En la actualidad, la IED ha llegado en la región a cuatro y cinco puntos del PBI, mientras que en la Argentina es cercana a cero, de acuerdo con estimaciones. «Cinco puntos del PBI para el país representan alrededor de 20 a 25 mil millones de dólares, un monto alto que mueve la aguja en términos de crecimiento, y es lo que la Argentina necesita para que el PBI evolucione del 4% para arriba», analizó Alejo Costa, jefe de Estrategia de Puente.

GUIÑO A EMPRESAS PARA SALIR AL MERCADO

En el marco del anuncio de los resultados de la emisión de deuda argentina, el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, dio un guiño a las empresas para que continúen los pasos del Gobierno y salgan a emitir Obligaciones Negociables (ON). «Queremos que en los próximos meses tengan acceso al crédito y estamos dispuestos a hacer varios road show en el exterior y acompañarlos». «Hay empresas argentinas que pueden aprovechar la demanda insatisfecha de este bono y también las provincias», enfatizó el funcionario, respecto de la decisión de tomar sólo u$s 16.500 millones de los casi u$s 70.000 millones ofertados.

El mes pasado un par de empresas habían decidido adelantarse a la salida del default y emitieron deuda en Nueva Yok: YPF colocó ON por u$s 1.000 millones, mientras que IRSA hizo lo propio por u$s 360 millones. Esto ayudó a que en el primer trimestre del año se emitiera un total de u$s 1.855 millones en ON (sumando las emisiones en pesos al tipo de cambio oficial), el monto del período más alto desde 2000, según cifras del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC). Este centro de investigación prevé además que durante el año el financiamiento de grandes empresas a través del mercado de capitales (en ON y en Valores de Corto Plazo) supere ampliamente al de 2015, que se ubicó en u$s 4.220 millones.

«Listas para salir es probable que haya una docena, porque además del panorama que se abre para retomar proyectos de inversión, vencen el año que viene alrededor de unos u$s 1.200 millones de deuda privada», explicó Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment.

Para el director de Banca de Inversión de Puente, Horacio Aguilar, en tanto, «el hecho de que se haya salido del default implica tener un mundo de inversores mucho más grande que ahora puede invertir en el país y antes no podía hacerlo debido a restricciones que hay en países con este tipo de problemas».

En general, según bancos colocadores, hay muchas más consultas que empresas con un programa ya establecido para emitir deuda. De estas últimas, «algunas grandes compañías ya lo tenían planeado, mientras que otras habían anticipado que si la Argentina resolvía el problema de la deuda y había una compresión de spreads, iban a salir», comentó Costa.

Más allá del optimismo que se mostró desde Hacienda, Di Giorno advirtió que «no hay un boom de inversiones como para decir de pronto que todos irán a buscar mucha liquidez. Tampoco hay desesperación en la gente, porque no hay una liquidación de los activos como pudo ser en 2001. La Argentina está bien ‘priceada’. Lo que sí hay es una demanda retrasada de fondos, ya que las compañías estuvieron mucho tiempo sin poder acudir al mercado internacional».

Otros analistas son más cautos y alertan sobre algunas desventajas que trae aparejado el nuevo contexto para la Argentina. «El acceso al crédito comprende un lado positivo, pero a su vez, un problema muy importante, ya que el sistema financiero local no está preparado para absorber lo que quizás a partir del año que viene sea un ritmo abundante de entrada de inversiones», consideró Juan Ronderos, gerente de desarrollo de negocios de ABECEB.

«Veo falta de instrumentos, de profundidad, y de diversificación de riesgo; es una preocupación este tema. Por ejemplo, los depósitos y los préstamos del sector bancario no representan más del 15% del PBI, cuando en Brasil está por encima del 50% y en Chile está cerca del 100%», argumentó, al tiempo que expresó que la situación «se puede leer de dos maneras: es un problema, pero también es una oportunidad porque hay mucho para crecer».

SECTORES QUE SE ALISTAN

Según diversas fuentes del mercado, entre los principales sectores que se alistan para salir a emitir deuda aparecen el financiero, el energético (oil, gas y energías renovables, sobre todo eólica), el de medios de comunicación, y el de la construcción (sobre todo un mix entre lo público y lo privado). El próximo mes el Gobierno lanzará la primera licitación destinada a desarrollar obras de energías renovables que requerirán inversiones por u$s 5.000 millones para elevar al 8% hacia 2017 la participación de estas fuentes no tradicionales en la composición de la matriz energética nacional. Fuentes oficiales señalaron que hay «muchísimo interés tanto de desarrolladores, inversores, bancos, fabricantes, fondos de inversión multilaterales y agencias de promoción de otros países».

Ronderos consideró que «hoy existen proyectos de inversión que potencialmente son muy rentables», pero advirtió que «sigue habiendo incertidumbre sobre los marcos regulatorios, en especial, en sectores de energía, donde por ejemplo no hay un sendero de precios». Excluyó de esa situación a las energías renovables, «cuya reglamentación tiene un precio de largo plazo». En concreto, las empresas que se preparan para colocar ON, de acuerdo a información proporcionada por operadores, son entre otras, Irsa, Arcor, Tarjeta Naranja, y Corporación América, Telecom, YPF, Pan American Energy, Pampa Energía. Esta última busca liquidez para concretar la compra de Petrobras. En el sector financiero, planean buscar fondos en el exterior los bancos Provincia, Galicia, Macro, Hipotecario, y Bancor. Explican en el mercado que a las grandes entidades les es más fácil emitir, porque tienen un ‘track record’, es decir, que ya hicieron un camino en el mercado.

Respecto de la tasa que podrían conseguir, operadores proyectan para empresas sin tantas garantías un rendimiento entre 200 y 250 puntos básicos por encima del conseguido por el Gobierno, es decir que podría llegar al 9% o 9,5% a 3 o 5 años, aunque también puede ubicarse debajo de ese nivel si la compañía tiene una estructura muy importante, o un bajo ratio de deuda sobre patrimonio. En su momento YPF llegó a emitir incluso por debajo del rendimiento soberano, recordó Di Giorno.

En noviembre de 2015, el Hipotecario realizó una emisión por u$s 200 millones al 9,75% para refinanciar bono que vencía este mes. Desde la entidad, comentaron que en los últimos 3 años, emitieron con éxito 35 series de ON en el mercado local (tasa Badlar + margen), con la idea de financiar nuevos proyectos y continuar el proceso de crecimiento de la compañía. En Corporación América van más allá y desde la empresa ratificaron que ya están en proceso de abrir el capital en la Bolsa de Nueva York. Será en sus unidades de negocios de nanotecnología, en la de energía (podrían participar en la licitación de energías renovables), y en la de aeropuertos. Aún no hay una fecha, pero podría ser para la primera mitad del año que viene si todo va bien, dijeron desde la empresa. Además, señalaron que emitir deuda forma parte del mismo paquete, es buscar capital para redireccionar las inversiones hacia la Argentina, y en otros negocios que puedan surgir también la región. El mercado de emisión de acciones es una plaza que está mucho más verde para las firmas locales. Las ofertas públicas iniciales (OPI) tuvieron el último apogeo entre 2006 y 2007, aunque luego se frenaron por la crisis financiera mundial, con lo cual si la economía se normaliza, analistas creen que se podrían esperar nuevas aperturas en el corto plazo.

LAS PYMES, COMPLICADAS PARA EMITIR

El financiamiento de las pymes a través del mercado de capitales registró una fuerte reducción en primer bimestre del año, en paralelo con una fuerte suba de las tasas de interés, y se ubicó en el nivel más bajo desde 2012. Un informe del IAMC señala que entre enero y febrero no se emitió ninguna obligación negociable de pymes, cuando en todo 2015 se habían registrado 15 lanzamientos. Hoy con las Lebac al 38% es muy difícil para las empresas hacer una ON local que funcione bien, explican en el IAMC. Se trata de un fuerte condicionante para las pymes, por más que puedan alcanzar tasas garantizadas para colocar deuda avalada por sociedades de garantía recíproca (SGR). Buscando atenuar ese panorama, el Gobierno elevó de 15 a 100 millones de pesos el tope establecido para la emisión de deuda por parte de las pymes.

CRÉDITOS DE ORGANISMOS MULTILATERALES

Otra de las fuentes de financiamiento que contribuirán a robustecer los planes locales de inversión proviene de los organismos multilaterales de crédito, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco Mundial (BM). Según analistas, la prioridad de los desembolsos la tendrán primero el Gobierno nacional y las provincias, y luego será el turno del financiamiento al sector privado. El BID destina alrededor de u$s 3.000 millones por año para las empresas de la región. Fuentes allegadas al representante de la entidad en la Argentina, José Luis Lupo, indicaron que hay mucha demanda y expectativa de financiamiento. De hecho, confirmaron a este medio que ya ha habido aproximaciones con empresas de sectores como energías renovables, financiero y agronegocios, aunque aún no se han definido montos.

Por su parte, desde la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial para el sector privado, adelantaron que esperan invertir u$s 1.000 millones en proyectos del sector privado en el país en lo que queda del año. Liz Bronder, directora de IFC para América Latina y el Caribe, enfatizó que ese financiamiento estará enfocado en infraestructura, energía renovable, manufactura y agroindustria. Agregó que también recibirá fondeo el sector financiero para ampliar el acceso a crédito a empresas, incluyendo pymes, y mejorar el clima de negocios para nuevas empresas. Estamos en conversaciones con varias empresas y siguiendo varios proyectos, indicó. Según estiman desde el IFC, este año crecerá el financiamiento a empresas argentinas, respecto de los años precedentes. En este año fiscal (de julio de 2015 a junio de 2016) hemos invertido u$s 1.049 millones. Si se suma nuestra reciente inversión en Molino Cañuelas (por u$s 80 millones), ya suman u$s 1.129 millones. En los próximos ocho meses, esperamos invertir u$s 1.000 millones más.

PRÉSTAMOS DEL SECTOR FINANCIERO

Por las tasas altas que mantiene desde hace más de un mes y medio el Banco Central, el crédito al sector privado en pesos está prácticamente parado. Sin ir más lejos, en el primer trimestre del año retrocedió en $ 4.372 millones (-1%) y se transformó en la cifra más baja desde 2003 para el período. Asimismo, en la primera quincena de abril, el promedio mensual del total de préstamos privados en moneda local desciende $ 244 millones. Claramente los más perjudicados por este escenario son las pymes. Por las altos costos y hasta que no tengan bien claro si, por ejemplo, sale o no la ley de doble indemnización, hoy por hoy no están tomando riesgo para salir a financiarse, remarcaron desde ABECEB. En algunos casos incluso corren el riesgo de entrar en la informalidad. Si eso pasa, ya no presentarán balances, y por supuesto, dejarán de acceder al financiamiento bancario. Pese al magro panorama, en contraposición, se observa un resurgimiento de los préstamos privados en dólares en el sistema financiero local ante un fuerte incremento de los depósitos en moneda dura. Aunque vale recordar que las más beneficiadas siguen siendo las firmas que pueden mostrar ingresos o facturación en la divisa estadounidense.

BANCOS INTENTAN ATRAER A PYMES

La semana pasada Santander Río anunció nuevos créditos por u$s 1.000 millones para pymes exportadoras, destinados a financiar proyectos de inversión, con la misma tasa de interés a la cual se financió el Gobierno en la reciente colocación (un 6,87% anual a 5 años). Por su parte, en el Hipotecario cuentan para el sector con una línea de financiamiento para la producción y la inclusión financiera del BCRA.