En una publicación anterior dije la economía no perdona, y me refería a que las medidas que no se toman a tiempo, el mercado, las toma en forma mucho más agresivas por su cuenta

Actualmente, nuestra economía, cuyos dirigentes desperdiciaron dos años, retrasaron medidas y equivocaron el camino, depende totalmente del riesgo externo.

Éste riesgo, como todos sabemos, no es controlable por el gobierno, y lo único que se puede hacer es predecir el futuro escenario e intentar amortiguar el impacto.

Finalmente, el cisne negro apareció, y se llama Turquía, si éste país, cuya economía está inestable, por la guerra de precios que le declaró Trump, ingresara en un espiral de degradación de su economía, sin duda alguna nos arrastraría. Por otro lado, la inestabilidad política de Brasil, abre un nuevo frente negativo, que nos pega directamente.

Si uno o los dos países complicaran sus economías mas de lo que están, desgraciadamente entraríamos en default.

Es fácil observar en nuestro mercado, como la presión sobre el dólar, es diaria, esto significa que el mercado avizora el riesgo y trata de cubrirse. Es decir, el mercado conoce la debilidad de la economía argentina, y busca la forma de amortiguar los efectos de un posible colapso.

Si el escenario negativo internacional se continuara desarrollando, el primer efecto que veremos es el dólar cotizando a $ 40

Las empresas tampoco pueden modificar el riesgo externo, pero si pueden tomar las medidas del caso, para asegurar su subsistencia.

 

Dr. Héctor Cosentino                 Asesor de empresas

CP(UBA) MBA (Deusto)             1553760730

MBA (SUNY)