La austera política fiscal no alcanzó para bajar el déficit

El abultado desequilibrio de las finanzas se mantuvo al cierre de septiembre

Por Daniel Sticco

El secretario de Finanzas, Luis Caputo, y el de Hacienda, Gustavo Marconato, viajaron a Washington en busca de financiamiento del rojo fiscal
El secretario de Finanzas, Luis Caputo, y el de Hacienda, Gustavo Marconato, viajaron a Washington en busca de financiamiento del rojo fiscal

El Gobierno nacional ha logrado contener el ritmo de aumento del gasto público propio, no contaminado por deudas heredadas con proveedores, asalariados y también de la deuda pública, por debajo de la tasa de inflación, más aún en un año en que no hay dudas de que cerrará con leve caída de la capacidad de generar riqueza (PBI), para acomodarlo al pobre desempeño de la recaudación tributaria.

El resultado final de las cuentas de la Administración Central correspondiente a los primeros nueve meses del año, en base devengado en el ejercicio, aunque no totalmente pagado, fue de «recursos ingresados» por $1.114.423 millones y «gasto devengado» $1.294.988 millones.

En el primer caso, la Secretaría de Hacienda, a cargo de Gustavo Marconato, informó que se registró un aumento de 28,3% en comparación con un año atrás, inferior en 12 puntos porcentuales a la tasa de inflación del período. Y más aún si se deduce el efecto de las «rentas propiedad», como se denominan a los giros de utilidades del Banco Central y la Anses, que se incrementaron en ese lapso 53,1%, ascendieron a $131.214 millones.

Las transferencias del Banco Central de la República Argentina y de la Anses crecieron 53,1% en los primeros nueve meses del año

En términos relativos a la meta presupuestaria, los recursos percibidos ascendieron a 75,2% del total previsto para el año, cuatro puntos porcentuales más que un año antes.

Mientras que los gastos, se elevaron 29,3%, unos 11 puntos porcentuales menos que la inflación del período, y además reflejaron una subejecución de más de ocho puntos porcentuales en comparación con el ritmo que había mostrado en los primeros nueve meses de 2015, pasó de 76,5% a 67,9% de la meta presupuestada para todo el año.

Ejecución Presupuestaria de la Administración Central al 30 de septiembre (Hacienda)

Ejecución Presupuestaria de la Administración Central al 30 de septiembre (Hacienda)

De ahí que la Administración Central cerró el nonestre con un déficit devengado de $180.565 millones, superior en poco más a $47.000 millones, respecto del desequilibrio que anotó un año antes. En ese caso, el recorte del aumento respecto de la inflación fue de apenas cinco puntos porcentuales.

En nueve meses el rojo final devengado de las finanzas públicas se elevó a $180.565 millones, 35,5% más que un año antes

Y como el PBI en el período habría caído alrededor de 2% a 2,5% en términos reales, el saldo negativo final de las finanzas públicas se habría sostenido en el rango del año anterior en términos de producto, cuando es intención del equipo económico de reducirlo en al menos un punto del PBI. No obstante, los organismos internacionales reconocieron el esfuerzo de las nuevas autoridades para ordenar las cuentas.

EN BUSCA DE AUXILIO FINANCIERO

La concurrencia de mayor inflación que la originalmente esperada y una recesión superior y más extensa que la planificada, explican la repetición de otro año con abultado rojo de las cuentas públicas.

De ahí que los secretarios de Finanzas, Luis Caputo, y de Hacienda, Gustavo Marconato, viajaron a Washington, para participar de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional, en busca de obtener financiamiento del déficit fiscal para el primer bienio que consideran de transición, porque el primero se concentró en dar los primeros pasos hacia la disciplina fiscal, y el segundo para dar impulso a las 0bras de infraestructura en todo el país.

FUENTE INFOBAE