La acción de YPF subió 72% y ya vale lo mismo que el día de la estatización

YPF sigue siendo, –para bien y para mal–, una rara avis en el mercado bursátil. Señalada como la firma que brillaría por sobre todas las demás a comienzos del año precedente, castigada en exceso durante la estatización y acunada por la expectativa en las primeras semanas de este año, las variaciones acusadas por la acción no fueron aptas para inversores de pulso endeble.

Con el anuncio de estatización por parte del Gobierno allá por abril de 2012, el valor de mercado de la compañía se hundió de forma estrepitosa; en cuestión de días, la petrolera perdió exactamente un valor similar a lo que registra por todo concepto en bolsa: u$s 6.088 millones. Claro que el pesimismo en torno a las futuras gestiones de la compañía, la falta de recursos (un problema que sigue vigente) y el temor por las represalias de Repsol, la llevaron a registrar un valor de mercado mínimo de u$s 3.763 millones en noviembre último. La fuerte recuperación del 61% que operó desde ese momento hasta ayer tiene otro atributo: la rapidez. El precio de la compañía ganó u$s 67 millones por día de negociación en los últimos 2 meses.

Esta semana, casi 9 meses después de aquél anuncio, el valor de mercado medido en pesos de la principal petrolera de la Argentina ha vuelto a lucir un nivel similar al de aquel entonces. Dicho en otros términos, YPF recuperó todo lo que había perdido. Medido en pesos, el precio de la acción avanzó 72% en cuestión de semanas desde un piso de $ 66,50 por papel hasta los $ 115 a los que cerró ayer. Curiosamente, se trata del mismo valor que ostentaba la acción el 16 de abril de 2012, cuando se hizo oficial el anuncio de estatización de la compañía. En rigor, tanto en aquel momento como en éste, el valor por acción medido en moneda local sigue muy lejos de su pico máximo de $ 220 por papel para los últimos 5 años.

Las razones de la violenta recuperación que operó en las últimas semanas parecen tener una raigambre más cualitativa que cuantitativa, si bien algunos datos que afloran del balance comienzan a pasar del rojo al verde. En rigor, son varios los informes de mercado que reconocen el 7 de diciembre como el día donde la tendencia del valor de la acción cambió definitivamente de dirección. Ese día, en Londres y ante numerosos inversores, Miguel Galuccio hizo hincapié en las posibilidades que ofrecía el yacimiento neuquino de Vaca Muerta y los distintos puntos del país con potencial petrolero convencional y no convencional. Es más: en aquella jornada Galuccio adelantó el acuerdo con el gigante Chevron y también destacó la firma de un acuerdo con la empresa argentina Bridas (que se firmó a fines de diciembre), de la familia Bulgheroni, y la china CNOOC, para explotar el yacimiento de Vaca Muerta.. Desde entonces las apuestas se multiplicaron y la acción no paró de subir. “YPF es el nexo entre el milagro de la soja y el del yacimiento Vaca Muerta. Cuando otorgue sus primeros resultados los números serán para volver al autoabastecimiento energético y dar un nuevo horizonte a la Argentina. Pensando en mediano plazo es una excelente inversión”, señaló Ramiro Castiñeira, economista de Econométrica.

Por supuesto, existen dos ítems más que hay que mencionar. Por un lado, según señala un destacado analista de la city, la recomposición de YPF ocurre dentro de un contexto donde el Merval creció 47% en los últimos dos meses y hubo una suba generalizada de los activos argentinos. Por otro lado, la suba del tipo de cambio (que avanzó 14% durante 2012) también acusó un impacto ya que la firma tiene ingresos de la exportación y la cotización en pesos avanza más rápido.

FUENTE: CRONISTA