Juan Llach estima que el PBI cayó 0,5% en el primer trimestre

«En la Argentina, el aumento del PBI del 3% del primer trimestre reportado por el Indec fue sorprendente. La mejor performance del segundo trimestre ha cambiado la sensación térmica, pero son tantas y fundadas las dudas sobre el anterior que lo menos que debería hacer el Indec es explicar cómo llegó a aquel número», observa el ex viceministro de Economía y director de IAE Business School Universidad Austral.

«Más allá del método que se use si los resultados se dan de patadas con la realidad se impone una revisión y no sostener que aquél es ‘científicamente irrefutable’, que es lo mismo que con descaro se afirma del IPC», fudamenta Llach.

La principal clave de la falacia está en la estimación del Indec de un aumento del consumo privado del 6,1%, porque surge de subestimar la inflación por bajo de 10% anual.

El mismo ejercicio hace el experto no sólo con las ventas en supermercdos, sino también con el consumo de servicios públicos y también con el cálculo del «PBI establecimientos financieros».

Sobre la base de alza de precios cercana a la que estiman las consultoras privadas,Llach llega a la conclusión de una sobrestimación de la variación del PBI en más 3,5 puntos porcentuales.

No se trata de una diferencia menor, ya que en estos momentos es la que determina que en 2014 el Gobierno deba pagar la renta del cupón PBI sobre una porción de los bonos entregadas en el canje de deuda de 2005 y 2010, por un monto que se proyecta por arriba de u$s4.000 millones.

Moderada reactivación

Para los nueve meses restantes Llach observa una modesta tonificación de la actividad agregada, al punto que mantiene el pronóstico de 2,7% de aumento verdadero del PBI para 2013.

«Esto será producto del impulso del aumento de la cosecha gruesa en cantidad y valor, de la caída de los precios de autos e inmuebles que impulsan su consumo y de las políticas fiscal y monetaria que se mantendrán expansivas –aunque hay señales recientes de moderación monetaria, no fiscal-«.

Por el contrario, el experto estima como «contrapeso una recuperación de Brasil muy anémica -que llevará el crecimiento del PIB al entorno del 2%, en gran contraste con el insólito 4% que algunos pronosticaban a fines del año pasado-, el peor clima financiero global para los países emergentes, la pérdida de rentabilidad de muchos sectores de la economía, incluyendo al agropecuario y la muy alicaída propensión a invertir».

FUENTE: INFOBAE