Holdouts buscan impedir el préstamo de bancos que negocia el Gobierno

La movida para trabar el crédito de u$s 5000 millones se da a pesar que el secretario de Finanzas iniciará en enero en Nueva York las conversaciones para resolver el conflicto

Los holdouts demandaron información al banco HSBC sobre el intento del gobierno argentino por obtener una línea de crédito con un grupo de entidades financieras para aumentar las reservas monetarias. Los fondos buitre, liderados por Elliott Management and Aurelius Capital Management LP, están tratando de averiguar si el préstamo por u$s 5000 millones que la Argentina busca obtener de parte de bancos internacionales violaría la orden que limita la habilidad del país de conseguir fondos en los mercados internacionales, dijo la fuente a la agencia Bloomberg. Los acreedores podrían enviar el requerimiento de información a otros bancos.
De acuerdo a lo declarado por el secretario de Finanzas, Luis Caputo, hace un par de semanas, el préstamo que está negociando el Gobierno se arreglaría en el mercado local y no violaría la orden judicial de Estados Unidos que le impide al país pagar su deuda si antes no le paga a los holdouts.
La acción emprendida por los holdouts busca meter presión al país, pese a que el Gobierno ya anunció que iniciará las conversaciones con los fondos buitre en enero. La semana pasada Caputo definió un cronograma de negociaciones en el despacho del mediador Daniel Pollack, el special master que designó el juez de distrito de Nueva York Thomas Griesa para que Argentina y los litigantes NML Capital, Auerlius, Elliot y otros lleguen a un acuerdo sobre la forma de pago de las sentencias en contra del país. Allí establecieron que las conversaciones formales con los litigantes comenzarán la segunda semana de enero.
Según estimaciones del equipo económico que diagramó los programas de gobierno de Mauricio Macri, solucionar el litigio con los fondos buitre demandaría una emisión de deuda por hasta u$s 19.000 millones.
Con el objetivo de dar impulso a las negociaciones, el Ministerio de Hacienda también sumará un nuevo estudio de abogados mediante una compulsa pública para que las firmas compitan.
Desde el Palacio de Hacienda hicieron saber que hay dos candidatos que pican en punta: los estudios Shearman & Sterling y Watchell, Lipton, Rosen & Katz. Este último es el que prefiere el ministro Alfonso Prat-Gay, siempre según voceros de Hacienda.
Prat-Gay y sus asesores que hoy ocupan despachos en el Palacio de Hacienda critican desde hace años la estrategia de defensa que llevó adelante el gobierno de Cristina Fernández, con la asesoría jurídica del estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton.
Cleary Gottlieb, sin embargo, seguirá formando parte de la defensa legal, aunque en un segundo plano porque cuenta con todo el historial judicial desde el default de la deuda externa y el inicio de las causas contra el país.
Watchell Lipton, el estudio preferido por Prat-Gay, es, según un abogado experto en estos litigios, «uno de los tres mejores estudios para litigios societarios de compra-venta de empresas».
Shearman & Sterling tiene un departamento de deuda soberana que siguió de cerca todo el entuerto entre Argentina y los holdouts. Pero llegó a representar a fondos que litigaron contra el país. Por el conflicto, Argentina se ve impedida de pagar regularmente los vencimientos de deuda externa renegociada desde junio de 2014.

FUENTE CRONISTA