La situación del juicio, se complica volviéndose peligrosa para nuestro país. Sin justificar el proceder de estos fondos especulativos, el mal manejo de las autoridades nacionales ante el juez Giesssa, al cual en pleno juicio y antes del fallo del mismo, se le expresó, que nuestro país no pagaría absolutamente nada a los mencionados fondos, predispuso al juez a avanzar con fallos no favorables para nuestra parte.

Nunca se les propuso pagarles como al resto de los bonistas que ingresaron al canje, no obstante que locamente la presidenta hizo levantar la ley que lo prohibía.

La falta de propuesta negociadora, llevo a que el juicio siguiera, y hoy estamos frente a un posible fallo adverso de parte de la Corte de US.

Si esto ocurriera, desde ya sería impagable, y provocaría una situación de default de nuestra economía.