Fondos buitre: Argentina mantiene su postura e insiste con reabrir el canje

El Gobierno tiene tiempo hasta esta madrugada para responder ante la Corte de Apelaciones del Segundo Distrito de Nueva York las presentaciones que los fondos que litigan contra la Argentina hicieron la semana pasada en ese tribunal, en las que insistieron cobrar el 100% de su deuda en default y rechazaron ingresar a un eventual canje.

Será la última presentación que realizará el país antes de la audiencia del 27 de febrero, último paso que fijó el tribunal neoyorquino antes de dictar sentencia.

La presentación de la Argentina insistirá con la posibilidad de reabrir la reestructuración de deuda en los términos de la oferta de 2010 si es que la Corte de Apelaciones así lo dictamina. Ese fue el argumento principal del escrito que el país entregó al tribunal al apelar la decisión del juez de primera instancia, Thomas Griesa, que había dispuesto pagar de una vez toda la deuda en default reclamada por el fondo NML Capital, de Elliot, por u$s 1.330 millones. La Corte suspendió el fallo de Griesa a fines de noviembre y estableció un cronograma de presentaciones hasta la audiencia del 27 de este mes.

En la madrugada del sábado pasado, los fondos NML y Aurelius atacaron punto por punto los argumentos argentinos.

En primer lugar, rechazaron la posibilidad de ingresar al canje porque sus bonos no tienen cláusulas de acción colectiva que obliguen a la minoría a aceptar una reestructuración convalidada por la mayoría de los acreedores. También refutaron que una sentencia a su favor abriera una ola de juicios contra el país, porque, indicaron, quienes aceptaron los canjes lo hicieron a sabiendas de que podían seguir litigando. Rechazaron que esa posible sentencia provocara un cimbronazo en el sistema financiero internacional porque, justamente, los bonos emitidos en los últimos diez años contienen ese tipo de cláusulas, que impiden en la práctica juicios de este tipo.

Además refutaron que el Bank of New York y las cámaras compensadoras que intervienen en los pagos de deuda reestructurada sean meros intermediarios, en calidad de fiduciarios. Y que el dinero que la Argentina paga sea propiedad de quienes reestructuraron sus deudas, ya que la plata todavía no llegaría a ellos si el juez obliga a desviar los pagos hacia las arcas de los holdouts.

Y, sobre todo, remarcaron que la Argentina todavía no realizó una propuesta de pago. Según los holdouts, una eventual reapertura del canje no satisface un fallo de la misma Corte de Apelaciones que ahora debe definir el pleito del 26 de octubre último. En esa sentencia, el tribunal convalidó la teoría del pari passu o tratamiento igualitario de los fondos buitre, que plantearon ser discriminados por el país. Y obligó al país a pagar. Dio dos alternativas (que el Gobierno entiende que no son exclusivas): un pago en efectivo del 100% o pagos a prorrata con los próximos vencimientos de deuda reestructurada.

El ministro de Economía Hernán Lorenzino, el secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, y el estudio que asesora al país en Estados Unidos, Cleary Gottlieb Steen & Hamilton, trabajarán hasta última hora de hoy en estos puntos y en el más absoluto sigilo. La presentación será escrutada a fondo por el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, y la presidenta Cristina Fernández.

La Argentina insistirá con su propuesta de reabrir el canje si es que la Corte la conmina a hacerlo. Y se apoyará con insistencia en los escritos que presentaron Estados Unidos, las cámaras compensadoras y bancarias y hasta Anne Krueger, la ex números dos del FMI, que alertaron que un fallo contra el país podría tener consecuencias en el sistema financiero global.

FUENTE: CRONISTA