Fondo recortó avance de economía argentina a 2,6% este año (y a 3,1% en 2013)

El FMI estima que la economía argentina crecerá 2,6% en el año, por debajo del 3,4% previsto por el gobierno en el proyecto de Presupuesto 2013. Cabe recordar que en su pronóstico de abril, el organismo que preside Christine Lagarde estimaba un aumento de PIB Argentino de 4,2%, 1,6 puntos más que los cálculos dados a conocer en Tokio, Japón. A pesar de esta importante corrección hacia la baja, la previsión se ubica por encima de estimaciones de economistas privados: los más pesimistas calculan que la variación del PBI será cercana a cero, en tanto otros apuestan a una variación de 1% a 2%.

De concretarse las predicciones estimadas por el Fondo el crecimiento argentino estaría por debajo del promedio de la región -2,9%- , en tanto Perú lidera el área con una expansión del 6%. Para Brasil se prevé un crecimiento de solo 1,5% para el año en curso pero una marcada recuperación a 4% para 2013 en función de, entre otros aspectos, de las políticas de estímulo llevadas adelante por el gobierno brasileño.

Para el año próximo, el Fondo proyecta una recuperación de la economía situando el aumento del PBI en 3,1% cifra que también es menor al 4,4% estimado por el Gobierno.

En su último informe sobre Perspectivas Económicas Internacionales, el Fondo también advierte sobre la marcha de la inflación en Argentina. Al respecto, señala que «las preocupaciones» acerca del riesgo de una aceleración de la inflación se dan particularmente, en el contexto Sudamericano, en «Venezuela y Argentina» donde las políticas no han sido ajustadas de manera apropiada y «la inflación continúa en altos niveles».

Sin embargo, a pesar de esta advertencia el Fondo sigue utilizando en sus proyecciones de precios las estimaciones oficiales que ubican en 9,9% la variación prevista para el Índice de Precios al Consumidor del 2012 y 9,7% para el 2013. Como en anteriores oportunidades el cuadro estadístico que presenta el Informe contiene una llamada en la que se lee: «Las cifras se basan en los datos oficiales de PIB de la Argentina y el índice de precios al consumidor (IPC-GBA). El FMI ha instado a Argentina a que adopte medidas correctivas para abordar la calidad del PIB y los datos del IPC-GBA. El personal del FMI también está utilizando mediciones alternativas de crecimiento del PIB y la inflación para la supervisión macroeconómica, incluyendo los datos producidos por los analistas privados, que han mostrado un crecimiento significativamente menor del PIB real de los datos oficiales desde 2008, y los datos producidos por las oficinas estadísticas provinciales y analistas privados, que han mostrado cifras de inflación considerablemente más altas que los datos oficiales desde 2007». El texto de esta aclaración es exactamente igual al que se incluyó en el anterior informe.

Cabe recordar que la presidente Cristina de Kirchner, en ocasión de su último viaje a los Estados Unidos, criticó duramente a la titular del Fondo, Christine Lagarde, por su referencia a que si Argentina no adecuaba sus estadísticas «le sacaría tarjeta roja».

En concreto, el directorio del Fondo luego de prorrogar en dos oportunidades el plazo para que el país adecue sus estadísticas de acuerdo a lo establecido por el organismo, ahora dispuso una última fecha -el 17 de diciembre- para evaluar los avances hechos por Argentina en esta materia. Dada las duras críticas que la propia Cristina hizo sobre el organismo parece al menos difícil pensar que el país ajustará sus estadísticas de acuerdo a lo requerido por el Board.

En tanto, para Sudamérica el organismo multilateral estima que la inflación para el 2012 será en promedio 6,8%. De la región, el que registra mayor aumento de precios es Venezuela con 23,2% y en segundo lugar se ubica Argentina con el 9,9% de acuerdo al INDEC. Para el año próximo las estadísticas del FMI estiman una reducción en general de los aumentos de precios que en el caso de Argentina sitúa en 9,7%, en apenas una décimas, la excepción es Venezuela país para el que se proyecta suba de 28,8%.

Para las economías emergentes y en desarrollo la inflación promedio en el 2012 se calcula en 6,1% y para el 2013 sería 5,8%. Para las economías desarrolladas las subas de precios se ubicarían en 1,9% este año y 1,6% el próximo.

Con relación al sector externo el FMI prevé un mejoramiento ya que la cuenta corriente mostraría este año un superávit de 0,3% del PIB, tal vez como resultado de las restricciones a las importaciones que permiten incrementar el saldo positivo de la balanza comercial.

A diferencia de anteriores informes, en los que el Fondo estimaba una reducción en el desempleo en este último Panorama muestra una situación de estancamiento en la generación de puestos de trabajo ya que pronostica que la tasa de desocupación permanecería en 7,2% tanto este año como en el 2013.
FUENTE: AMBITO