Ferrer admite que «hay desequilibrios por resolver

El economista heterodoxo Aldo Ferrer consideró que la economía está «relativamente sólida», aunque admitió que «hay desequilibrios por resolver», como la pérdida de competitividad, el deterioro de las cuentas públicas y los problemas energéticos.

Identificado con el modelo económico vigente, también sostuvo que no constituye una «situación caótica» la inflación, aunque reconoció que está por encima de los niveles deseables.

En diálogo con Noticias Argentinas, Ferrer admitió que hay «pérdida de competitividad, el deterioro de las cuentas fiscales, y problemas estructurales como el energético», pero sostuvo que el país «tiene todos los medios para salir adelante».

El ex embajador en Francia sostuvo que el país «tiene problemas para resolver ante una situación externa complicada, pero de fronteras para adentro, en la medida que seamos capaces de mejorar los equilibrios macroeconómicos la Argentina tiene todo para salir adelante».

Ministro de Economía durante los gobiernos de facto de Roberto Levingston y Agustín Lanusse, Ferrer sostuvo la necesidad de «generar un escenario propicio al cambio técnico y a la inversión, y despegar hacia un proceso de desarrollo».

«Hemos ganado mucho con el desendeudamiento, la recuperación del Estado, hoy no estamos sujetos a los deseos de los mercados como sucede en Europa y estamos en condiciones de trazar nuestro propio sendero», señaló.

Consideró que «hay que trabajar sobre la idea del potencial argentino y lograr que no haya fuga de capitales, más inversiones, más empleo y desde luego una resolución de ciertos desequilibrios como por ejemplo el energético y el de comercio de manufacturas».

Dijo que en esos dos sectores «hay una serie de problemas estructurales que hay que ir removiendo para tener un proceso de desarrollo a largo plazo fuerte».

El ex ministro de Economía consideró que «cuando nos gobernaban desde afuera el FMI y los mercados, todo lo que había que resolver lo decidían afuera, esto se terminó, el país decide su propio destino y eso va a fortalecerlo».

Opinó que el problema de una posible devaluación está «mal planteado, porque no ha habido un problema de devaluación sino un proceso de apreciación cambiaria, el problema es que ha habido un período prolongado de perdida de competitividad porque los costos internos subieron más que el tipo de cambio».

«Pero esto no se resuelve con una devaluación, sino que la solución forma parte de un conjunto de políticas», añadió en diálogo con NA.

Ferrer pidió mejorar la consolidación fiscal y mejorar la calidad del gasto público «eliminando recursos que se utilizan ahora en subsidios que podrían ser liberados para la inversión y para los programa sociales, porque hay problemas de asignación de recursos que no podemos ignorar».

El integrante del Grupo Fénix relativizó el problema de la inflación al señalar que «forma parte de un escenario en el cual a diferencia del pasado esta no es caótica ni mucho menos, es una inflación de precios elevados, pero no descontrolados, pero es una incomodidad».

Dijo que la inflación «está fundada en el hecho de que todos los operadores económicos funcionan con la hipótesis de que los precios suben, digamos un 20 por ciento y por esa base se discute por ejemplo la distribución del ingreso».

«Hay que tratar de desactivar esa hipótesis y dar señales muy contundentes de que las variables macroeconómicas están sólidas».

Consideró que en la actual situación «ayudaría un gran acuerdo económico social donde podamos discutir estas cosas entre la sociedad civil, con la participación del gobierno».

Consultado sobre si lo económico fue determinante en el último resultado electoral, Ferrer opinó que fue «una elección ejemplar y hay que esperar ahora que el debate que se viene se enriquezca con la discusión de estas cuestiones».

Sostuvo que el comicio fue «una fiesta de la democracia que tiene que mejorar sus respuestas a los problemas fundamentales del país».

FUENTE: AMBITO