Estiman que en 2014 las reservas del Central se ubicarían entre los u$s21.000 y 27.000 millones

La disparada del dólar libre, la fuga de capitales y la falta de inversión siguen sin encontrar una respuesta por parte del Banco Central (BCRA), que no puede detener su sangría de reservas a causa de la política cambiaria. El martes, los activos líquidos de la autoridad monetaria descendieron hasta los u$s 33.121 millones y, según distintas consultoras, perforarían el piso de los u$s 27.000 en 2014.

Federico Muñoz & asociados prevé uno de los peores panoramas:  las arcas del organismo conducido por Mercedes Marcó del Pont llegarían a los u$s21.000 millones el próximo año. Por su parte, Abeceb.com calcula que bajarían hasta los u$s27.000 millones mientras que Elypsis indica que rondarán en torno a los u$s25.000 millones.

Los análisis de las consultoras, que publica el diario El Cronista, coinciden en advertir que si durante 2014 y 2015 tiene lugar una caída similar a la registrada este año -hasta el momento acumula una caída de más de 10.000 millones de dólares- para el final de la gestión kirchnerista la relación PBI-Reservas se ubicará en torno al 3,6% del Producto.

Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IREAL)señala que actualmente las reservas «representan el 6,7% del PBI nominal».

Frente a este panorama, desde Abeceb.com, señalaron al matutino que «las arcas podrían ser parcialmente compensadas por una búsqueda de dólares por otras vías, como un financiamiento de China e ingresos por parte de empresas».

Por otro lado, en Muñoz & asociados indicaron que «las reservas en caída libre hasta un nivel tan bajo (u$s 21.000 millones)» podría derivar en un brote de desconfianza que «provocaría un estrangulamiento ulterior de la oferta neta de divisas».

En lo que va del año, y a pesar del cepo cambiario, la autoridad monetaria sufrió una merma de  u$s10.169 millones, como consecuencia del pago de deuda con reservas, de la intervención en el mercado y la salida de depósitos.

Ante la sostenida pérdida de los fondos atesorados, el Central empezó a delinear distintas alternativas para alentar el ingreso de la divisa norteamericana al mercado. Fracasado el blanqueo de capitales, flexibilizó la adhesión a los BAADE para que las compañías suscriban al bono con dólares declarados. Además, el martes informó que obligará a las exportadoras de granos a tomar créditos en el exterior en lugar de hacerlo a través de entidades locales, para que ingresen más dólares al país.

La autoridad monetaria intenta así redireccionar los créditos, con el fin también de que grandes compañías, básicamente las cerealeras, dejen de financiarse en pesos en el medio local y puedan hacerlo las empresas que no tienen la posibilidad de salir al exterior a buscar fondos.

FUENTE: INFOBAE