La salida de capitales de los argentinos al resto del mundo se ha transformado en un deporte nacional
La salida de capitales de los argentinos al resto del mundo se ha transformado en un deporte nacional

La fuga de capitales ha sido alimentada por las crisis recurrentes y las incapacidades de los diferentes gobiernos de diseñar políticas que combatieran la economía informal que asciende a un 40% del PBI, de ahí que prácticamente se duplica cada diez años.

Por eso no se detuvo en los primeros tres meses de 2016, con USD 3.200 millones en el total y en más de USD 4.100 millonessi se excluye al sector financiero, pese al cambio de humor que generó un nuevo Gobierno que inició su gestión liberando varias de las ataduras que había anudado la administración anterior, como el cepo cambiario, las retenciones a las exportaciones, la reducción de la presión tributaria sobre los asalariados y pymes, disminuyó fuertemente los subsidios a las empresas proveedoras de servicios públicos, y honró la deuda con los holdouts que exigió un fallo judicial después de haber pasado por todas las instancias. Así surgió del informe ampliado de la Balanza de Pagos que difundió el Indec.

Antes de la crisis del Tequila que tuvo lugar en 1995, cuando entró en severa crisis la economía mexicana, los activos externos de los argentinos se habían estimado en USD 64.420 millones, inferior en unos USD 23.000 millones al monto total de la deuda externa.