Vaca Muerta apareció como una prioridad estratégica para la Argentina, pero aún no maduró (Reuters)
Vaca Muerta apareció como una prioridad estratégica para la Argentina, pero aún no maduró (Reuters)

«La extracción de petróleo en el país registró su pico en 2001 con 43,7 millones de toneladas para caer un 31,9% hasta el 2015; mientras que, en el caso del gas, el máximo fue de 46,1 mil millones de metros cúbicos en 2006 y la merma fue de 20,8% hasta el año pasado», destaca un informe del IERAL de Fundación Mediterránea.

La contrapartida de semejante retroceso, pese al crecimiento de la población y de las necesidades de consumo de los sectores industriales, fue la pérdida del autoabastecimiento energético, con el consecuente efecto negativo sobre el balance neto de divisas del país, porque generó un sostenido incremento de las importaciones de combustibles.

La producción nacional de petróleo pasó de un pico de 43,7 millones de toneladas en 2001 a 29,7 millones en 2015

«En gas, mientras en 2004 la oferta local excedía en 7 mil millones de metros cúbicos el consumo interno, para 2015 el déficit de abastecimiento alcanzó 11 mil millones», observa el estudio de marras que dirigió Francisco Álvarez Reyna.

El trabajo rescata que «las energías renovables constituyen el segmento más dinámico en el abastecimiento de la demanda mundial, pero su participación es todavía muy limitada, de 2,8% sobre el total».

Pero el punto inquietante surgió luego de la actualización del informe del British Petroleum, porque permitió conocer los datos de la producción y consumo mundial de energía para el 2015, «guarismos que permiten un crudo diagnóstico sobre la situación del sector en la Argentina al momento de iniciar la transición política», observa Álvarez Reyna.

El sector energético se convirtió en un creciente demandante de divisas para consumo en detrimento de inversiones productivas

La producción petrolera nacional cayó en los últimos 15 años, siendo el 2015 el año con los niveles más bajos de la serie, marcando un total de 29,7 millones de toneladas.

Por otro lado, el gas parecía estar marcando un repunte en su producción hasta el 2006, pero luego se fue deteriorando hasta alcanzar un piso de 35,5 mil millones de metros cúbicos en el 2014. Mientras que en 2015 la producción de gas se incrementó 3%, hasta alcanzar los 36,5 mil millones, pero aún siguió posicionándose en los niveles más bajos de la serie histórica.

«Este declive productivo tiene una relación directa con la pérdida de participación nacional en el mercado internacional. Para el caso del petróleo, se ve que en 2001, cuando los niveles productivos estaban en 43,7 millones de toneladas, la participación en la producción mundial era de 1,2%, mientras que el año pasado se marcó el nivel más bajo de los últimos 15 años, con una proporción de 0,7 por ciento», sintetiza el análisis del IERAL en base a BP Statistical Review of World Energy.

Ahora el gobierno nacional intenta, a través de una política de adecuación parcial de las tarifas de los servicios públicos de energía eléctrica, gas y combustibles, inducir a un «consumo racional», y al mismo tiempo mejorar las condiciones microeconómicas que incentiven la inversión en fuentes de generación de energía y también en exploración y perforación petrolera.

FUENTE INFOBAE