En 10 años, el gasto público nacional creció 67% por encima del ritmo de la economía

El crecimiento de las erogaciones del estado nacional es tan grande que ya no alcanza con la elevada presión impositiva, el consumo de reservas del Banco Central y de la Anses, y la emisión monetaria

Por eso, se apeló a emitir deuda en dólares, con la ampliación del Bonar 24 y de una nueva colocación de bonos de YPF, aceptando tasas de interés varias veces superiores a las que pagan los países vecinos, observan los expertos de la consultora Idesa

El estudio privado indica que «según datos del Ministerio de Economía, entre 2004 y 2014 el gasto público nacional pasó del 20% al 33% del PBI. Es decir, al cabo de 10 años el gasto público creció 13 puntos porcentuales del PBI, esto es en una magnitud que equivale a dos veces lo que se invierte anualmente en educación pública».

EN 10 AÑOS EL GASTO PÚBLICO SE ELEVÓ EN 13 PUNTOS DEL PBI

Tan relevante como el crecimiento del gasto público es la forma en que se financia el incremento. Con datos oficiales de Economía Idesa estimó que en la última década: «la presión impositiva aumentó en 8 puntos porcentuales del PBI de los cuales la Nación se apropió de 6 puntos y el resto fue a las provincias vía coparticipación; las transferencias del Banco Central, Anses y otros organismos públicos se incrementaron en 2 puntos porcentuales del PBI y el resto, o sea 5 puntos del PBI, fue aumento del déficit fiscal».

Semejante incremento en la gravitación del gasto público respecto del tamaño de la economía revela «por un lado, un aumento de 67% por encima de lo que creció la economía y por el otro, que menos de la mitad de ese aumento se financió con el inédito crecimiento de la presión impositiva. Para el resto se apeló a consumir ahorros previsionales y reservas del Banco Central, emisión monetaria y ahora endeudamiento en dólares a tasas muy altas».

Necesidad de un punto de giro

El trabajo de Idesa también da cuenta de que «en la experiencia internacional no se encuentran precedentes de aumento en el gasto público de esta intensidad. De todas formas, hay países de alto desarrollo que desde hace mucho tiempo tienen niveles de gasto público iguales o superiores a los que ahora tiene la Argentina. Su importancia no radica tanto en el tamaño del Estado como en la calidad de su administración».

De ahí que concluye el informe privado que «cualquiera sea el color político, el próximo Gobierno deberá abordar con urgencia y de manera ineludible un ordenamiento profundo de las cuentas públicas, pero sin perder de vista que el desafío más grande será reorganizar el Estado bajo el régimen federal, republicano y democrático que prevé la Constitución Nacional».

FUENTE INFOBAE