El nuevo presidente se encontrará con un escenario internacional menos favorable

El sector externo condicionará el plan económico de 2016, que deberá adaptarse al nivel global de tasas, el fortalecimiento del dólar, la caída de las materias primas y la desaceleración en países emergentes

Los analistas estiman que los commodities seguirían bajando y afectarán la entrada de divisas
Los analistas estiman que los commodities seguirían bajando y afectarán la entrada de divisas

Más allá de la Argentina, el valor del dólar de los EEUU también concentra la atención internacional e influye en todas las economías. La semana pasada se conocieron las minutas de la Reserva Federal, en la que la «mayoría» de sus miembros consideró que están dadas las condiciones para la subir las tasas de interés de referencia, en la actualidad en un rango mínimo histórico entre 0 y 0,25 por ciento.

Aunque la suba sería marginal, establecería una señal sin precedentes desde la crisis de 2008-2009. De concretarse el alza luego de la reunión de la Fed prevista para el 15 y 16 de diciembre, el nuevo presidente tendrá ya desde el arranque de su gestión un cambio trascendente en una variable de suma importancia para la inserción comercial y financiera de la Argentina en el mundo.

Germán Fermo, doctor en Economía y director de la Maestría en Finanzas de la Universidad Di Tella, consideró que «obviamente, el espacio central lo tiene la Fed y todo lo que haga referido a una suba de tasas le va a pegar a la Argentina vía commodities».

Ariel Squeo, director de ICB Argentina, apuntó que «el consenso de mercado espera que se elevará la tasa, lo que implica a priori, fuera de lo que ya pudiera estar descontado en los precios, una apreciación del valor del dólar en término internacional. Si este fuera el caso, los commodities seguirían sintiendo la presión bajista de los últimos años y en lo que hace a la Argentina esto restringe la entrada de divisas por el lado de las exportaciones agrícolas».

La suba de tasas de la Fed tiene un objetivo interno para los EEUU en moderar los efectos inflacionarios de una economía que dio muestras de mejoría y se aproxima al pleno empleo. Pero desde el exterior las cosas se ven diferente: los mayores rendimientos para los activos nominados en dólares aspirarán capitales mundiales que empezarán a volver a los EEUU, se encarecerá el crédito y los países que salgan al mercado con nuevos bonos tendrán que pagar más intereses, las cotizaciones de las materias primas sufrirán presiones bajistas.

«UNA SUBA DE TASAS DE LA FED LE VA A PEGAR A LA ARGENTINA VÍA COMMODITIES»

«Aclararlo es obvio, pero vivimos en un país en donde estamos tan enroscados en nuestros problemas locales -muchos de ellos autogenerados inexplicablemente- que dejamos de mirar el bosque. Y ojo, porque ese bosque se está quedando sin árboles en el sentido que loscommodities siguen en picada libre reflejando una obvia reacción a un movimiento secular de fortalecimiento del dólar norteamericano a mediano plazo», indicó Fermo.

Al respecto, el analista técnico Ruben Ullúa aportó que «para pensar en crecer y desarrollarse hay que empezar primero por estar ordenados en casa, sin embargo si el nuevo presidente tiene como meta abrirse nuevamente a los mercados del mundo, debemos saber que no será una situación tan simple, ya que las condiciones externas no son las mejores en este momento».

Este proceso de fortalecimiento del dólar será muy gradual y podría extenderse por años, lo que todavía deja margen para aprovechar la abundante liquidez de los inversores corporativos. Es un escenario internacional menos favorable que el de la última década para la Argentina, pero aún positivo en una perspectiva histórica.

Desaceleración emergente

Desde la salida de la «convertibilidad» mucho tuvo que ver en el destacado crecimiento del PBI de la Argentina el empuje de la demanda de otros países emergentes en franca expansión como China y Brasil. Este incentivo exportador para los productos argentinos empezó a enfriarse. Según datos del Banco Mundial la economía brasileña creció en 2014 un marginal 0,1%, mientras que expertos esperan una contracción del PBI brasileño cercano al 3% este año. La economía china desaceleró su crecimiento desde un 10,6% anual en 2010 al 7% previsto para 2015.

«Fuera de los EEUU, que crece moderadamente, el resto del mundo parece quedarse dormido. Esto puede frenar inversiones y financiación hacia Argentina, como así también restringe posibilidades de exportación», señaló Ariel Squeo.

El director de ICB Argentina agregó que «en el segmento de países emergentes, China está deteniendo su marcha, a pesar de que su gobierno intenta sin éxito y desde hace tiempo contrarrestar la situación con estímulos monetarios. Brasil, por su parte, con problemas económicos -en recesión fuerte- y políticos -mezclado esto último con escándalos de corrupción- hacen que la sociedad comercial con Argentina se resienta y que al mismo tiempo se presione la ‘depreciación del peso’ con un real que sigue perdiendo valor, algo queArgentina no puede tolerar muy bien a esta altura, dado que la devaluación en nuestro país viene acompañada de mayor inflación».

Ruben Ullúa consideró, no obstante, que «mucha de la información negativa que enfrenta hoy el mundo ya está en los precios, por lo cual nada nos indica que estas condiciones no puedan comenzar a revertir hacia los próximos meses. En efecto, la baja de commodities, la caída de los emergentes y el avance del dólar en el mundo ya acumulan al menos de tres a cuatro años, con lo cual, si entendemos que los mercado financieros suelen adelantarse a las noticias, entonces bien podríamos también considerar que mucho de la situación compleja actual que presenta el mundo ya está descontada».

Según el Índice de Precios de las Materias Primas (IPIM) que calcula el Banco Central, sobre una base ponderada de cotizaciones de las exportaciones argentinas en el octubre de 2005, dicho promedio se situaba en 2015 un 40% por encima del de una década atrás, aunque lejos de los niveles máximos alcanzados en 2012. Es decir que por cada USD 100 que se exportaban hace 10 años hoy, replicando cantidades, se venden USD 140.

 

El financiamiento en dólares sigue accesible

Fermo preguntó: «¿Qué queda del populismo cuando los commodites bajan? ¿Puede el populismo sobrevivir a una Fed que endurece su política? Miro a Brasil y me parece que la respuesta es obvia. Los emergentes exportadores de commodities que no acumularon reservas en los buenos años de la crisis en donde el dólar norteamericano colapsó –de 2008 a 2011- se perdieron la ventana de acumulación más favorable de las últimas décadas. Ahora se vino la noche big time. Pensar que un shock de esas características iba a ser permanente fue un error de adolescentes«.

El experto de la UTDT destaca un indicador que aún es muy ventajoso para los países emergentes: las tasas de interés «colapsadas» en niveles mínimos en el mundo desarrollado. «A esta historia favorable le quedan unos tres años y ya estamos observando lo doloroso que es el ajuste a una realidad en donde los EEUU lentamente comienzan a verse fortalecidos y por lo tanto empiezan a aspirar los dólares que alguna vez se iban a emergentes», subrayó, y advirtió que «los emergentes que no se prepararon para este escenario sencillamente tendrán una clara presión recesiva sobre sus economías por los próximos años».

«UNA DEVALUACIÓN EN LA ARGENTINA VIENE ACOMPAÑADA DE MAYOR INFLACIÓN»

Este dato adquiere relevancia ante un eventual regreso de la Argentina a los mercados de capitales, con colocaciones de deuda en dólares que pueden contribuir a que la economía doméstica salga de las restricciones cambiarias y reimpulse el crecimiento. «Es fundamental que Argentina reduzca su riesgo país en al menos 250 puntos básicos del nivel actual. Eso es posible», completó Germán Fermo.

Las expectativas de los operadores de los mercados bursátiles en el país y el exterior acerca de un cambio de política económica hacia la ortodoxia catapultó las cotizaciones de bonos y acciones argentinos. El índice Merval de empresas líderes acumuló un alza de 65,2% en el año, a niveles récord medido tanto en dólares como en pesos. A la vez, el riesgo país de la banca JP Morgan, que mide el diferencial de tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU con sus pares emergentes, descendió a 470 puntos básicos. En este rango, el nuevo Gobierno podría emitir títulos en dólares a una tasa del 7% anual, ya más cerca de una convergencia con los rendimientos de otros países de la región.

«Es de esperar que los primeros meses de transición sean algo complejos, pero si nuestra lectura analítica es correcta y -a contraposición de lo que espera hoy el mundo-, el precio de los commodities comienza a recuperar posiciones, luego de bajar tanto, y el dólar tan sólo recorta parte de lo ganando en los últimos años, entonces muy posiblemente tengamos un mercado mucho más estabilizado«, sentenció Ruben Ullúa, por cuanto confió en que «el nuevo presidente de los argentinos seguramente tendrá una oportunidad de aprovechar y capitalizar esas variables para estabilizar las cuentas internas, la política monetaria, la inflación y obviamente así poder fortalecer su mandato. Veremos…».

FUENTE INFOBAE