El mercado avizora un 2013 con menos actividad global y apreciación del dólar

Los operadores bursátiles prevén que los indicadores de Wall Street se encuentran en un techo y en caso de producirse un ajuste de precios presionará a la baja a los mercados emergentes y las materias primas

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Resueltas las elecciones en los EEUU con la continuidad de Barack Obama por otros cuatro años en la Casa Blanca, los centros financieros despejaron la principal incógnita para anticipar el comportamiento de la economía global. Al previsible ajuste fiscal norteamericano se suma una probable recesión en Europa y no se descarta una apreciación del dólar que afectará las cotizaciones de los productos que exportan los países emergentes.

El analista técnico Ariel Squeo, director de ICB Argentina, evaluó los indicadores de los EEUU y Europa y delineó un panorama poco alentador. «No soy muy optimista para el año que viene. Independientemente de que los precios pueden alcanzar un nivel atractivo durante el año, va a ser un perfil distinto al de 2012, que fue mayoritariamente al alza. El año que viene va a tener, en el mejor de los casos, mitad de meses positivos y mitad negativos, pero puede llegar a ser mayoritariamente negativo», estimó.

«Desde lo fundamental, el 2012 se caracterizó por una política monetaria fuertemente expansiva en los EEUU. No sólo se mantuvieron las tasas en niveles ultrabajos, si no que se llevó a cabo el QE3 (tercera parte del quantitative easing o programa de flexibilización cuantitativa), cuando no había, de hecho, necesidad. Una política monetaria que se apoyaba en estimular la actividad y estaba demostrado que no tenía un efecto fuerte. Es decir, el 2012 regaló dinero a nivel monetario e inundó al planeta de liquidez», explicó Squeo a Infobae.com.

El analista de ICB Argentina consideró que «la actividad a nivel mundial está desacelerando. El mundo como un todo, en su demanda agregada, se está contrayendo porque Europa está prácticamente en recesión y no se perfila a salir de ella, al contrario, podría inclusive empeorarla. EEUU no logró salir nunca del crecimiento débil y usando todas las medidas económicas posibles no reactivar la economía y la tasa de desempleo sigue en un nivel muy alto. Sumémosle que ahora están debatiendo sobre el fiscal cliff (abismo fiscal), debate que apunta a reducir gastos y aumentar impuestos. Si se ponen de acuerdo o no se ponen de acuerdo, en ambos casos se va a reducir el gasto y se van a elevar los impuestos, en un mundo recesivo ¿Por qué vamos a pensar que el mundo va a estar creciendo el año que viene?».

Para Marcelo Trovato, de Pronóstico Bursátil, «están las variables lo suficientemente alineadas, todo listo para una corrección o un retome de la tendencia bastante profunda. Siempre hablamos de la ‘W’ (double deep o doble recesión), y que la suba última del Dow Jones otra vez testeando los máximos anteriores fue un rebote contratendencial que duró unos tres años».

Según Trovato, «el ‘abismo fiscal’ no es otra cosa más que la prueba de que en los últimos tres años lo que se ha logrado es patear la lata hacia adelante y que en algún momento había que asumirlo. Los primeros cien días del gobierno de Obama son los ideales para resolverlo». Apuntó además que «Obama tiene una bala de plata: si los demócratas y los republicanos no se ponen de acuerdo, no tiene que hacer nada, porque automáticamente el 1° de enero caen las exenciones impositivas, o sea que el ajuste va a venir de una u otra manera, por las buenas o por las malas. Las preocupaciones ya se van a empezar a ver en el mercado».

«Creemos que ya está todo listo para que empecemos a ver una drástica caída en el principal índice americano, el Dow Jones, y también en el S&P y el Nasdaq», completó Trovato.

«No veo un empujón para las empresas –aporta Ariel Squeo-, que vinieron ganando período a período más dinero, creciendo en ventas hasta 2011. Ya en 2012 ganaron dinero, pero con caída de ventas, no por más actividad, sino porque optimizaron los costos: despidieron gente, achicaron gastos y ganaron más. ¿Cuánto más se pueden achicar? La última temporada de resultados se vio eso. Todo esto es lo que está armando un año que viene sesgado a la baja».

«Desde lo técnico y tomando al Standard & Poor’s (S&P 500) como proxy, no descarto que el mercado haga un intento de llegar a los 1.500 puntos, en los dos picos máximos que hubo desde el 2000 a hoy, antes de las crisis de 2000 y 2008, estaba en 1.550. No descarto que quiera ir ahí. No lo veo, pero de llegar, me parece que la bolsa va a tener más presión a la baja que la que tuvo en 2002”, detalló.

Problemas para los emergentes

Jorge Compagnucci, de Fénix Report, argumenta que se acerca un período de «glaciación económica global», pero, a su entender, «el epicentro es Brasil, nuestro principal socio comercial. Hoy, Brasil es EEUU de mitad del 2008, estaría entrando en un proceso de crisis por sus malos datos económicos: desaceleración fuerte, déficit comercial, un mercado inmobiliario parado en una burbuja, desvalorización de su moneda».

«Seguimos pensando que en Brasil va a explotar la burbuja financiera y bursátil que haga eclosión en la economía y por esto agrave un comportamiento de recesión. Pensamos que el año 2013 nos tiene que traer el mayor nivel de devaluación de las monedas emergentes de los últimos 15 años», vaticina Compagnucci. «El real va a ser el principal foco infeccioso de las monedas emergentes a nivel global, en el que vemos niveles de 2,50/2,60 reales por dólar para el próximo trimestre. Hemos alcanzado 2,14 en la presente semana», enfatizó.

Ariel Squeo aseguró que «los países emergentes van a recibir los coletazos de los desarrollados. Si el mundo hoy no está peor es porque los emergentes hicieron mucha fuerza y sostuvieron el nivel de actividad en los últimos dos años, pero se están contagiando de esta debilidad».

Al respecto, continuó: «China lidera, es el motor de la economía global y está mostrando alguna fatiga. Hay meses en los que saca muy buenos datos económicos y otros meses, malos, pero está mostrando un techo. Y es normal: si vemos que el mundo se achica, la verdad que todos nos achicamos».

Según Squeo, «los emergentes tienen un lugar reducido donde colocar las ventas. Se diferencian porque tienen básicamente commodities (materias primas), y ahí van Brasil y Argentina, pero los precios están marcados e influenciados por niveles de actividad –ahí deberían aflojar- y por un nivel financiero: los commodities se volvieron instrumentos financieros».

Por ello, el analista de ICB Argentina añadió que «la soja, el oro o la plata, más allá de los niveles de actividad son parte de los instrumentos financieros que el mercado tomó en esta última parte de euforia. Habiendo tanto dinero en el mercado, se salió a comprar también estos productos. Parte de los commodities están afectados por una variable especulativa, así que si llegase a achicar, le va a golpear a los emergentes».

Argentina, en el contexto global

Ariel Squeo prevé que «por los dos caminos, por nivel de actividad o por sistema financiero, van a recibir un golpe los emergentes. Capaz que no se note tanto en el caso argentino en el 2013, porque la cosecha gruesa viene en el primer semestre. Si los precios llegan a aguantar hasta ahí y la cosecha sale buena, Argentina va a tener una inyección de dinero, con lo justo: estamos dependiendo de esa variable».

«Muchos dicen que si Brasil mejora vamos a mejorar nosotros, pero ¿cómo va a mejorar Brasil si el mundo presiona en contra? Si miramos los últimos cinco años, la Bolsa de Brasil está en los mismos niveles de precios que estuvo en agosto de 2009, cuando el S&P está en máximos y superó ampliamente a agosto de 2009. Ahí vemos el reflejo: Brasil tiene buenas perspectivas, pero la bolsa no crece, la bolsa, de alguna manera, es el reflejo de la actividad de un país. Ojalá me equivoque, porque para Argentina es muy positivo que le vaya bien a Brasil», resume Squeo.

En el mismo sentido, Marcelo Trovato observa «un escenario bastante complicado. Este ciclo de 10 años que tuvo Latinoamérica algunos países lo han aprovechado (Chile, Colombia, Perú, Uruguay). En el caso de Argentina, si lo hemos sabido aprovechar o no, vamos a tener las pruebas en el primer semestre del año que viene. Estamos viendo una tonelada de la soja en el orden de los u$s400 y un movimiento del real por encima de 2,30 por dólar».

«Estamos viendo a todas luces un tipo de cambio atrasado, tenemos que importar combustible en el orden de los 9 ó 10 mil millones de dólares. Parece que el clima económico en la región va a sufrir un impasse de dos o tres años que es esta finalización de ciclo, con la posterior crisis, para retomar un nuevo ciclo», continuó Trovato.

El experto de Pronóstico Bursátil concluye que «estos próximos meses van a ser una prueba cabal para las economías regionales, de cómo están los números en cuanto a si tenemos o no déficit fiscal o superávit comercial, porque no es lo mismo tener superávit si exporto u$s100 mil millones e importo u$s90 mil y otra cosa es si exporto u$s10 mil millones y no importo nada. Digamos que el superávit de u$s10 mil millones lo tengo igual, pero la ecuación no es la misma
FUENTE: INFOBAE