El Gobierno no logra bajar el déficit fiscal: se multiplicó por tres en octubre

Las finanzas públicas aún arrastran los efectos de la herencia. Limita la baja de impuestos

El ministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay está seguro en cumplir con la meta fiscal del año, pero los números no cierran (Adrián Escandar)
El ministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay está seguro en cumplir con la meta fiscal del año, pero los números no cierran (Adrián Escandar)

El resultado de las finanzas públicas en el décimo mes del año estuvo muy lejos de las expectativas deseadas por el Gobierno de reducir el abultado desequilibrio heredado, y con ello bajar la dependencia de dos medidas altamente criticadas por los economistas, el uso del endeudamiento y la emisión de dinero, sobre todo, porque no hay intención del equipo de Alfonso Prat-Gay de echar mano al bisturí y reducir el sobreempleo en el estado nacional.

Con ingresos que apenas crecieron en $23.756 millones y gastos antes del pago de intereses de la deuda pública que se elevaron en más de $64.537 millones, Hacienda está lejos de mostrar una política de austeridad fiscal que alimente las expectativas de «normalización de la economía», porque torna imposible avanzar de modo más firme en la eliminación de impuestos distorsivos que demoran la reactivación y la maduración de las abultadas inversiones anunciadas.

 

En octubre, la brecha entre aumento de los recursos y los gastos fue negativa en más de $40.000 millones, casi la mitad de los dólares que ingresaron en efectivo con el blanqueo hasta ahora

No sólo eso, mientras las finanzas públicas no ingresen en «caja» el Gobierno no podrá ser más agresivo en la eliminación del Impuesto a las Ganancias sobre los trabajadores. Por el contrario, en el proyecto de ley de reforma, con suba del mínimo no imponible, en 2017 volverán a ser más los que pagan que los que quedarán eximidos.

La cuenta es muy simple, frente a salarios que se espera que al menos suban como la inflación proyectada, sin recuperar la pérdida real del corriente año, esto es en torno a 17% en la meta del Gobierno, y 23% en las expectativas privadas, el mínimo no imponible apenas se eleva en 15%, y para colmo se redujeron las deducciones para determinadas cargas de familia.

FUENTE INFOBAE