El Gobierno le pegó al FMI y salió a marcarles la cancha a asesores de Scioli

Aníbal Fernández, Kicillof y Vanoli rechazaron la sugerencia de ajuste del Fondo, al calificarla como «una vergüenza». Kicillof niega que se llegue tarde a la fiesta
 Axel Kicillof participó ayer de la asamblea de países emergentes del G24

Axel Kicillof participó ayer de la asamblea de países emergentes del G24
El Gobierno salió ayer a rechazar las estimaciones y las recomendaciones para la economía argentina que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco de la asamblea anual del organismo que se realiza en Lima, Perú.

Además, Kicillof aprovechó para marcarle la cancha a los asesores económicos del candidato presidencial Daniel Scioli, en particular a Mario Blejer por sus declaraciones acerca del beneficio que traería al país volver a concederle al Fondo una auditoría de las cuentas públicas.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, fueron los encargados de fustigar las previsiones para la economía, que difundió el martes el Fondo, y que dan cuenta de que el PBI crecerá solo 0,4% este año y tendrá una contracción de 0,7% en 2016. Además, el miércoles, el organismo que comanda Christine Lagarde, recomendó a la Argentina aplicar ajuste para volver a crecer.

Tras esas publicaciones, Aníbal Fernández, disparó: «Revolean un número porque se les antojó. Gracias a Dios nunca acertaron con nosotros».

Para el jefe de ministros, el Fondo está buscando «preparar un terreno para un supuesto futuro, donde suponen que un presidente nuevo le prestará un poco más de atención de la que le vienen prestando los presidentes argentinos».

Kicillof, a su turno, planteó que los informes del FMI son «una vergüenza», dado que el organismo «siempre subestima a los países que no aplican las políticas que ellos recomiendan».

Vanoli, por su parte, reclamó «dejar de insistir con los ajustes tradicionales en el plano monetario y fiscal, que han demostrado un fracaso inapelable» en abierta crítica a las recomendaciones del FMI y consideró que «la manera de abordar la mejora en la competitividad no es con devaluación».

Por su parte, Kicillof aprovechó una entrevista radial para referirse a los dichos de Blejer, quien el lunes consideró necesario un acuerdo con los fondos buitre a fin de que la Argentina pueda acceder a financiamiento por mayores montos y a tasas más baratas que las que tiene que pagar. Blejer había dicho que la Argentina «está llegando tarde a la fiesta» para financiarse barato.

«No me gustó esa terminología de que la Argentina ‘’llegó tarde a la fiesta’, ya que si bien es cierto que hubo volúmenes importantes de capitales para los países emergentes, eran especulativos y de corto plazo. Ahora, cuando se van, generan pérdidas muy fuertes», enfatizó el jefe de Hacienda.

FUENTE EL CRONISTA