De los datos que brinda el Indec se desprende que más del 28% de los hogares son pobres

Por: Daniel Sticco dsticco@infobae.com

Se trata de unas 3,5 millones de familias integradas por 12 millones de personas. El director del organismo había dicho que «no resulta fácil definir qué es la pobreza». La opinión de economistas en InfobaeTV

La mayoría de los 170 países que tienen estadísticas socioeconómicas estandarizadas miden un indicador relevante, como es el de la pobreza e indigencia. Entre las excepciones se cuenta la Argentina, que ha decidido suspender su cálculo y difusión a partir del último año, luego de que cambiara la metodología y estructura de gasto de los hogares para calcular la variación del índice de precios al consumidor.

Luis Secco, columnista de InfobaeTV, cuando vio el título de la nota de opinión en Ámbito Financierodel director del Indec, Néstor Itzcovich, sobre «la verdad de los índices de pobreza», destacó: «Pensé que iba a difundir los nuevos datos, pero lo que hizo fue dar los insumos para que cada uno pueda calcular su propio índice. Muchos lo hacen, y llegan a cifras del 20% a 30% de los hogares, según los índices que se utilicen para calcular las canastas de alimentos y servicios esenciales».

Secco destacó en diálogo con Carlos Arbía que «existen un conjunto que se utilizan para obtener un índice de pobreza amplia y comparable con el de otros países, como de expectativas de vida, grado de escolaridad y nivel de ingreso, y ubican a la Argentina en el puesto 45 para el último año, es decir, rankea bastante bien, pero cuando compara con otros años surge que los mayores progresos se obtuvieron en los 90 y no en los años cero, y eso contrasta con lo que pasó en el mundo, que registró los mayores avances en los últimos años».

LUIS SECCO: «LA ARGENTINA NO MIDE MAL EN UN RANKING INTERNACIONAL DE POBREZA, AUNQUE MEJORÓ EN LOS 90 Y EMPEORÓ EN LOS 2000»

Hasta fines de 2013 el Indec estimaba mensualmente el valor de las canastas básica alimentaria y canasta básica total, integradas por bienes y servicios que cubren las necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas vitales para el ser humano. El ejercicio es muy simple, toda persona u hogar, con ingresos inferiores a la CBA y CBT por adulto, o 3,09 adultos para el caso de una familia tipo, se la cataloga como indigente o pobre, respectivamente.

Ante la ausencia de esa referencia, un camino alternativo es cotejar los niveles de ingresos de los hogares con el tipo de cambio de pesos por dólar y ubicar por debajo del umbral de pobreza a quienes perciben menos del equivalente a cuatro dólares por día, para un adulto, o 12 para una familia tipo que se estima consume el equivalente a 3,09 mayores, según el promedio que al tipo de cambio de poder de compra, obtuvo el Banco Mundial para un conjunto relevante de países.

Así surge que en el último trimestre de 2014 aproximadamente 28% de los hogares percibía un ingreso por todo concepto: salario, plan social, jubilación, inferior a 12 dólares diarios al cambio de $8,51, y se ampliaba la proporción a 48%, si el valor de referencia era el tipo de cambio libre de $13,81. En ambos casos, surgió un aumento de 3 a 6 puntos porcentuales, en comparación con las relaciones obtenidas para el año anterior.

EN 2014 EL UNIVERSO DE POBREZA SE INCREMENTÓ ENTRE 6 Y 15 POR CIENTO

Otra forma de aproximación a la medición de la pobreza, a partir del ingreso del grupo habitacional, es vincularlo con el de dos salarios mínimo, vital y móvil, el cual para fines de 2014 era de $8.800: Se ubicó en un rango de 43%, dos puntos porcentuales más que un año antes.

De ahí que, por un camino u otro, se obtiene que la pobreza se incrementó en el último año entre un 13% y un 15%, según el tipo de cambio que se tome, o 6%, medido por el salario mínimo, vital y móvil, equivalente a un universo de 1 a 1,4 millones de personas adicionales, a las 10,5 millones que se proyectaba al total país un año antes.

EL 43% DE LOS HOGARES TIENE INGRESOS MENORES A DOS SALARIOS MÍNIMO VITAL Y MÓVIL

El director del Indec, Néstor Itzcovich, justificó en una nota de opinión en el diario Ámbito Financierola suspensión del cálculo de la pobreza por la existencia de múltiples formas: según una situación estructural de vivienda deficitaria por no contar con paredes y piso de material; o de hacinamiento (más de 3 personas por habitación); hogares integrados por adultos mayores con determinadas carencias; la ausencia de un trabajo formal; inexistencia de estudios primarios completos; marginados de la brecha digital; nivel de ingreso para adquirir una cantidad determinada de alimentos (o calorías) diaria, semanal o mensual. «Es evidentemente imposible producir 6.000 estadísticas de pobreza cada vez que uno trata de responder a la pregunta de cuánta pobreza hay», dijo.

Sin embargo, esos parámetros no sólo no son excluyentes, sino que hasta 2013 no impedían obtener una estimación de los índices de pobreza e indigencia, como tampoco imposibilita a la mayoría de los países y organismos internacionales, como el citado Banco Mundial, Naciones Unidas, la Organización Internacional del Trabajo y otros, obtener aproximaciones de esos indicadores relevantes.

«Aun con sus falencias metodológicas, tomando los aglomerados urbanos donde se medía la pobreza por insuficiencia de ingresos, en el primer semestre de 2003 (28 aglomerados) la incidencia de la pobreza alcanzaba el 54% de la población, equivalente a 12,51 millones de personas aproximadamente. Para el segundo semestre de 2013, ese guarismo bajó sustancialmente, hasta el 4,7%, representando a 1.189.000 personas», recuerda Itzcovich.

EL ÚLTIMO DATO OFICIAL, AL SEGUNDO SEMESTRE DE 2013, UBICABA LA POBREZA EN 4,7% DE LOS HOGARES

Tampoco se puede argumentar incapacidades tecnológicas e informaticas del Indec, habida cuenta de que mes a mes y trimestre a trimestre informa sobre la variación de los precios al consumidor, al por mayor, costo de la construcción, generación de riqueza, distribución del ingresopor tramos de diez por ciento del total de la población y familias; e incluso de la variación del salario en la economía informal.

El umbral del salario mínimo vital y móvil

En su página de internet, el Ministerio de Trabajo recuerda que «de acuerdo a Ley de Contrato de Trabajo, el Salario Mínimo Vital y Móvil se define como la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegurealimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión. El valor del SMVM se determina en forma tripartita en el marco del Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil».

De ahí que bien puede considerarse ese parámetro para obtener una primera aproximación a la proporción de pobres en términos de ingreso, por no poder acceder a esos bienes y servicios considerados imprescindibles. Para el caso de los jefes de hogar, la serie del Indec revela que 43% de una base de 10,94 millones de personas para el último trimestre de 2014, registraba ingresos inferiores a $4.400. Significaron unas 4,7 millones de personas, que se amplió a 7,6 millones en la proyección al total de los trabajadores. Dos puntos porcentuales más que un año antes, equivalente a 310 mil trabajadores adicionales. Una proporción similar se obtuvo para el conjunto de los hogares.

UN 43% DE LOS JEFES DE HOGAR REGISTRA INGRESOS INFERIORES A UN SALARIO MÍNIMO VITAL Y MÓVIL

Otras formas de medición aceptada

Víctor Beker, ex director del Indec, dijo en diálogo con Paulino Rodrígues en InfobaeTV que «el mayor aporte que hizo la Argentina en la última década fue suprimir la estadística de pobreza». De todas formas, el economista consideró que «existen otras estadísticas oficiales, como los hogares que reciben la Asignación Universal por Hijo, que abarca a 8 millones de personas, a partir del cual se puede colegir cuál es el nivel de pobreza».

FUENTE INFOBAE