Cuando Noe comenzó a construir el arca, aún no llovía

Las empresas, atraviesan durante su vida, siete etapas, que inexorablemente se cumplen:

  1. La idea
  2. El emprendimiento
  3. La organización
  4. Institucionalización
  5. Días de gloria
  6. Abroquelarse
  7. Muerte

Pero éste camino, puede ser alterado, si en las etapas 5 o 6, si se retoma el impulso que se tenía en las etapas 3 o 4. Es decir, se replantea la empresa, fijando nuevos objetivos, aunque se esté en el mejor momento. Pero generalmente esto no sucede, y se debe, a que la dirección de la empresa, queda empantanada en la trampa de los antiguos paradigmas. Que no permiten el surgimiento de nuevas miradas, perspectivas o ideas.

Mientras tanto, la empresa enfrenta permanentemente, dos tipos de riesgos:

  • El riesgo propio de toda empresa, que estará controlado o no por la habilidad de la dirección, para posicionar la empresa en el mercado correcto, llegando con conceptos claros a los consumidores, produciendo según su estrategia al mejor precio o la mejor calidad, sin dejar de lado que la combinación entre ambas, debe satisfacer al consumidor. En definitiva, ubicar los resultados de la empresa en la zona de utilidades, creando permanentemente valor para los socios
  • El riesgo del sistema: Este estará dado por el comportamiento del sector de la economía en el que se desarrolla, la macroeconomía del país y la economía internacional. Estos ítems, serán inmanejables por la empresa. La dirección del ente, deberá ser proactiva, para, adaptarse a los cambios del entorno, y así  encaminar la proa de la empresa, ya sea para aprovechar los tiempos de bonanza, como así también atravesar las tempestades, con el mínimo posible de daño empresarial

Retomando el título, el arca debe construirse antes que se desate la tormenta, y como se hace ¿?

  • Determinando la nueva dimensión del mercado que afrontará
  • Posicionando la empresa en el espacio justo dentro de ese mercado
  • Conocer perfectamente a la competencia y sus posibilidades
  • Con innovación y creatividad
  • Redimensionando, lo cual no es sinónimo de despedir personal, sino de ajustar cada unidad de negocio, para que contribuyan al resultado positivo de la empresa, ya sea por medio de ingresos o absorción de costos fijos.
  • Presupuestar todas las actividades de la empresa
  • Poseer un cash flow real, capaz de responder al presupuesto general
  • Eliminar todo costo oculto
  • Verificar el resultado de cada costo incurrido
  • Rever el rendimiento de los activos de la empresa
  • Refinanciar deudas de corto
  • Innovar en MKT, y dar al cliente mas de lo que este espera, con acciones de MKT directo

Anticiparse a la competencia, es obtener una ventaja comparativa importante, anticiparse a la tormenta es asegurar la sobrevivencia de la empresa

Dr. Héctor Cosentino

CP (UBA)

MBA (Deusto USAL)

MBA (SUNY-USAL)