Cristina cerró la pelea con Techint y preparan una visita a la planta

Luego de una semana de fuertes embates oficiales hacia el grupo Techint, que finalmente culminó con la decisión de la presidenta Cristina Fernández de bajarle el tono a la pelea y echarle la culpa a las “operaciones mediáticas” –hubo un intercambio cordial de cartas durante el fin de semana–, el Gobierno prepara una nueva visita a la planta de Siderar para los próximos días.
Los enviados serán la ministra de Industria, Débora Giorgi, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, quien salió muy perjudicado de la disputa al afirmar, apenas minutos después del duro discurso de Cristina, que “habría que bajar el precio de la chapa y fundir al señor Rocca”. Envalentonado con los dichos de la Presidenta, Kicillof fue convocado por el programa televisivo 678 donde atacó ferozmente al grupo.
Luego de este desborde verbal, el funcionario que representa al Estado en el directorio de Siderar visitará nuevamente la planta de la firma para analizar la marcha de las inversiones y discutir sobre los proyectos de corto y mediano plazo. Fuentes empresarias reconocieron la visita. “No está confirmada la fecha”, dijeron en la empresa
Las declaraciones oficiales –tanto de la Presidenta como del ministro de Planificación, Julio de Vido, y de Kicillof– generaron una fuerte preocupación dentro de la compañía, que consideró que la decisión más estratégica era que el Ceo de Techint, Paolo Rocca, le enviase una carta a la mandataria explicándole lo que había dicho en el encuentro de la Academia de Ingenieros.
Sus palabras en este evento, el mismo día que Cristina lo había invitado a festejar el Día de la Industria e, incluso, compartir con ella la mesa principal, fueron reproducidas por el diario Clarín y marcaban su preocupación y malestar con la gestión oficial. De acuerdo con la nota, el empresario dijo en esa ocasión, entre otras cosas, que “el Gobierno perdió el rumbo a partir del 2008” y que desde ese momento el país perdió competitividad. “Hace dos años no hay inversión en serio. Cuando empezaron a mirar las ganancias de las empresas, nadie puso un mango”, era otra de las frases adjudicadas al empresario.
Y al otro día llegó la respuesta del Gobierno, muy dura. Primero salió De Vido a acusar a Techint de “monopólica” y luego encaró la Presidenta, que también apeló a la “posición dominante” del grupo para plantear que hablará de competitividad pero también de monopolio y de cómo obtienen la rentabilidad, a partir de “subsidios y medidas antidumping”. La pelea continuó y seguidamente llegaron las declaraciones de Kicillof. Pero la carta de Rocca fue bien recibida por la Presidenta, quien no sólo decidió contestarle, sino también hacer públicas ambas misivas para mostrar la vocación de diálogo del Gobierno y dar vuelta la página de lo que podría haber derivado en un nuevo conflicto con el holding siderúrgico. En su carta, el empresario reconoce varias de las consideraciones que realizó ante los ingenieros, pero culpó al diario Clarín de “elaborar a su manera” una información que no escuchó ni cheque