Calificadoras analizan ya una nueva baja para deuda argentina

La exposición que hizo la Argentina, este miércoles, en Nueva York no alcanzó a revertir el crudo diagnóstico que desde fin del año pasado parecen tener las calificadoras sobre el país. Las tres mayores agencias de riesgo del mundo, largamente criticadas en los discursos presidenciales, consideran que en las próximas semanas podrían verse obligadas a decidir una baja en la nota de la deuda soberana.

La más próxima a hacerlo podría ser Moody’s porque es la única que en su calificación actual no incorpora un escenario de probable default. Y porque mantiene sobre ella, además, una perspectiva negativa que la condiciona más hacia un recorte. «Lo que yo he leído no es bueno para la Argentina. De todos modos, ahora toda la especulación es puramente legal, y no tenemos ningún expertise en adivinar lo que puede llegar a resolver la corte de apelaciones. Hay que ver cuáles son las condiciones del fallo; pero claramente va a tener un impacto», explicó a Ámbito Financiero el director de calificaciones soberanas de esta calificadora, Gabriel Torres. También Fitch Ratings y Standard & Poor’s, según pudo confirmar este diario, consideran probable un descenso de hasta dos escalones en los próximos meses. Pero las dos compañías ya resolvieron recortar sus calificaciones a fin del año pasado, a poco de conocer el fallo del juez estadounidense Thomas Griesa.

La nota que asigna Moody’s hoy a la deuda argentina es de ‘B3’. Apenas un pálpito sobre un fallo adverso en Nueva York terminaría por llevarla a ser «Caa», el nivel destinado por la agencia a las deudas de «muy alto riesgo». «En este momento la Argentina corre peligro de default, pero no necesariamente éste debería ir acompañado de una depresión económica como en 2001», agregó Torres. El recorte, si se aplicara, no sería mucho más drástico: «No tenemos una definición de default en las notas, sino que consideramos las pérdidas esperadas para los tenedores de deuda. Y en este caso, contrariamente a lo que pasó en 2001, consideramos que podrían ser pequeñas», agregó Torres.

En Fitch, la nota actual de la deuda extranjera argentina es de «CC», y refleja la opinión de la agencia de que un default es probable. Con un fallo adverso, a partir del cual la Argentina no cumpliese con los servicios de deuda corriente, la calificación caería dos escalones, a un nivel de «RD» (Restricted default). Es, precisamente, el único lugar de todo el ranking que tiene en cuenta el pasado, y no el futuro, del emisor.

En Standard & Poor’s, en cambio, miran de cerca un factor determinante: si el fallo de Estados Unidos termina por impedir al país, o no, pagar a través de sus bancos intermediarios. Para este caso, la agencia considera que habría una alta probabilidad de default. Con todo, en la calificadora prefieren aferrarse todavía al comunicado que emitieron en noviembre pasado: «La postura no ha cambiado demasiado. Si la Argentina no puede pagar a través de sus bancos intermediarios porque se lo impide la corte de apelaciones, lo más probable es que tarde en encontrar un nuevo mecanismo de pago, y eso la complique para afrontar sus vencimientos.

De todos modos, el recorte de noviembre dejó a la nota lo suficientemente baja para incorporar este riesgo que hoy estamos viendo», comentó a este diario el director de calificaciones soberanas de S&P, Sebastián Briozzo. Su agencia parece ser hoy la más optimista de las tres. Pero, incluso así, cree que el recorte hacia el siguiente escalón («CCC») está sujeto a la decisión judicial.

FUENTE AMBITO