Brasil mostró su apoyo al país contra los fondos buitre

El director de Brasil ante el FMI, Paulo Nogueira Batista, sostiene que la solución del pago a los fondos buitre por la deuda argentina en default que se define ante la Corte de Apelaciones de Nueva York no debe ser mejor que la que recibieron los bonistas que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010.

Al mismo tiempo, consideró que el FMI debe tomar una «posición pública» sobre el problema de los fondos buitre.

Nogueira Batista sostuvo que «cualquier solución para los holdouts no debería beneficiarles por encima del resto».

Y agregó: «los holdouts no deberían ser tratados mejor que los bonistas del canje, especialmente cuando fueron menos cooperativos con el país».

El directivo brasileño se pronunció de esta forma al ser consultado respecto a la causa que Argentina enfrenta ante la Corte de Apelaciones de Nueva York.

Consideró además que el juicio en cuestión «afecta no solamente a la Argentina, sino a otros países, ya que se trata de una cuestión sistémica».

Es por ello, agregó, que «el FMI debería pronunciarse sobre el asunto y efectuar una evaluación pública de este tema, así como lo realizó el Tesoro de Estados Unidos».

«El Fondo aún no hizo una declaración pública, y es necesario que se pronuncie al respecto», evaluó Nogueira Batista, quien tiene la silla de voto por 11 países de la región de América Latina y el Caribe.

La próxima fecha clave de la saga contra los fondos buitre es el 29 de marzo, día en que vence el plazo por el cual la Argentina deberá presentar una propuesta precisa a los acreedores.

En declaraciones por parte de la defensa argentina a la Corte, el gobierno adelantó que estaba dispuesto a ofrecer una oferta que respete el principio de equidad respecto de la mayoría de los acreedores que ingresaron al canje en el 2005 y el 2010, el 93%, y que soportaron un quita de la deuda.

Asimismo, la defensa legal sostuvo que «no podría pagar» a los fondos buitre, en el caso de que la justicia neoyorquina proceda con una solución que obligue al país a abonarles más que al resto, debido al principio de equidad y que no respeta leyes argentinas.

La posición argentina fue expuesta por el abogado Jonathan Blackman, en presencia el vicepresidente Amado Boudou, y del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, que participaron de la audiencia celebrada el 27 de febrero pasado.

Nogueira Batista sigue el caso argentino con «gran interés» por el efecto sistémico que podría tener.

En otro tramo de la entrevista, se refirió al tema específico del FMI y la Argentina, y los nuevos plazos acordados entre el gobierno argentino y el FMI para la elaboración de un nuevo indicador nacional.

Consideró que es necesario «evitar demoras innecesarias e ir hacia un diálogo más pragmático, que beneficie a las dos partes», dijo, en relación a la reciente moción de censura que recibió la Argentina de parte del FMI, referida al indicador de precios IPC, que mide Capital y Gran Buenos Aires, y de la cual se mostró en desacuerdo.

El brasileño, que ya había hecho público su voto en contra de la moción, se mostró «favorable a la elaboración del país de un indicador nacional, y que se puedan mostrar los mayores progresos posibles en el curso de este año», de cara al plazo del 13 de noviembre otorgado al país, según estableció el director