Al Gobierno le costará $ 2250 millones la rebaja en las tarifas de gas para hogares y comercios

Los topes de 400% y 500% fijados para todo el país tendrán ahora un gasto adicional en la factura de importación de energía del Estado. Los límites regirán sólo por este año y serán retroactivos a abril
 Al Gobierno le costará $ 2250 millones la rebaja en las tarifas de gas para hogares y comercios

Al Gobierno le costará $ 2250 millones la rebaja en las tarifas de gas para hogares y comercios

«Entendimos que los nuevos cuadros tarifarios aplicados en febrero para la electricidad y en abril para el gas generaron angustia y preocupación social», empezó reconociendo ayer por la tarde ante periodistas el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, durante una reunión en su despacho para explicar las últimas medidas tomadas por el Gobierno que apuntan a suavizar el enorme impacto de los aumentos. «Corregimos, modificamos y flexibilizamos», aceptó el funcionario.
Aranguren, que fue el ministro que impulsó la suba tarifaria después de un congelamiento en ambos servicios por más de una década, se refirió a la rebaja en las boletas de gas con un tope de aumento para los consumos residenciales del 400% y del 500% para los comercios, firmas pymes y establecimientos hoteleros. Tal como adelantó El Cronista en sus dos últimas ediciones, ambas iniciativas fueron consensuadas esta semana en diferentes reuniones que mantuvo Aranguren junto al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, con los gobernadores de todo el país, y contó con el aval del presidente Mauricio Macri. La mayor presión la ejercieron los mandatarios de la Patagonia, una de las regiones más afectadas con incrementos que superaron en algunos casos 2000%.
La reducción de tarifas le costará al Estado unos $ 2250 millones, reveló ayer el ministro. Este gasto adicional se verá reflejado en el costo de la factura de importación de energía que todos los meses tienen que erogar el Gobierno para llegar a abastecer a hogares e industrias ante una producción deficiente y una demanda que todavía continúa elevada. Con los aumentos de abril, este monto lo habían comenzado a afrontar los usuarios y ahora vuelve a ser subsidiado por fondos públicos. Aranguren justificó los aumentos como la forma de «mejorar la cantidad de energía y que llegue a toda la población». En el ultimo año la producción de gas retrocedió 26% y la de petróleo se desplomó 32%. Sin precisar cuánto se reduciría a raíz de esta última modificación el ahorro fiscal planteado