10 opiniones sobre la histórica colocación de bonos que realizó la Argentina

El mundo financiero cree que Argentina será el nuevo país de moda para invertir. La demanda por títulos locales alcanza los USD 67.000 millones y sorprende a los analistas, que anticipan una baja de tasas. El riesgo país perforó el piso de 400 puntos por primera vez en ocho años y medio

El regreso de la Argentina al mercado de capitales internacional atravesó este lunes una trascendente prueba, al registrarse una demanda récord de USD 67.000 millones por los nuevos títulos soberanos, con los que se cerrará el capítulo del default después de más de 14 años.

Las tasas que aceptaría el Gobierno en la colocación serían de 6,75% para el bono a tres años; de 7,15% para el de cinco; de ocho por ciento para el de 10 años, y de 8,85% para el de 30 años.

En una jornada de estabilidad de precios para los activos argentinos, con la expectativa puesta en los montos licitados y las tasas de corte de las flamantes emisiones, el riesgo país retrocedió a 395 puntos básicos, con lo que consiguió quebrar el piso de las 400 unidades por primera vez desde el 15 de noviembre de 2007, hace ocho años y medio.

El Gobierno busca obtener unos USD 15.000 millones en títulos públicos para pagarles el viernes a los acreedores que obtuvieron sentencia favorable en la Justicia de Nueva York. Desde el Palacio de Hacienda reconocieron estar «muy conformes» con la operación, mientras que operadores bursátiles aseguraron que «la Argentina vuelve a ponerse a moda para los mercados».

Hernán Lacunza, ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, aseguró que «el panorama para el país es muy promisorio en términos del interés que despierta la Argentina después de más de una década larga de ostracismo en el mundo. Diría que hay mucho interés, lo habíamos advertido cuando la Provincia emitió deuda hace un mes y hubo una demanda muy importante del mercado y ahora lo mismo está pasando con Nación».

«Vemos un clima positivo en el exterior sobre las últimas medidas económicas. Sabemos que para algunos de los sectores la situación es difícil, pero estamos convencidos que este rumbo es el mejor para crear nuevos puestos de trabajo y bajar la inflación. Argentina es el país de moda para los inversores», añadió.

Leandro Chialva, director de Delphos Investment, afirmó que «es una buena noticia para la Argentina. Se habla de más de USD 50.000 millones ofrecidos al país. El bono a diez años estaría saliendo a una tasa interna de retorno del 8% anual y ya está operando a un dólar y medio a dos dólares arriba en el mercado gris. Creemos que siguen teniendo mucho más potencial, teniendo en cuenta que Brasil rinde 6,8%, Paraguay rinde el 4,2% y Bolivia rinde el 3,3 por ciento».

Nicolás Dujovne, director de Nicolás Dujovne y Asociados, dijo que el interés por la nueva deuda argentina «es impresionante, hay mucho interés en emisión y cuando ya el mercado empieza a darse cuenta que la emisión está sobresuscripta, es decir que hay más demanda que oferta. No es que haya una demanda genuina de USD 65.000 millones, si no que hay mucha gente que para tener la parte que quiere, multiplica por cuatro o por cinco su demanda –algunos bancos colocadores y fondos– sabiendo que ya tienen asegurado el 100 por ciento de lo que pidieron».

«Al final del día, la vedad uno la ve en la tasa en la que se puede colocar. Si la tasa es atractiva, finalmente fue un éxito. Informalmente, el grupo de bancos colocadores estuvo dando una guía, por si algún inversor se quería bajar, y estuvo dando indicios de que la tasa del bono a 10 años entre 6,25 y 6,5 por ciento», agregó Dujovne.

«La manera en la que la Argentina se fue moviendo con los holdouts fue muy exitosa, fue despertando interés. Argentina está fuera del mercado hace mucho tiempo y hace muchos años que no está emitiendo en moneda extranjera. Hay países bastante golpeados en los últimos años por el cambio en las condiciones externas, por la baja en el precio de los commodities, y hoy están en la cartera de los grandes fondos como subponderados, como el caso de Brasil, y hay pocos países para colocar esos fondos que se retiran. Cuando aparece un país con alguna perspectiva de mejora en su régimen crediticio en los próximos años, una historia que va para arriba y no para abajo, despierta mucho interés y ahí Argentina se movió muy bien», opinó el director de Dujovne y Asociados.

Eduardo Fernández, de Rava Sociedad de Bolsa, explicó que la fuerte demanda «demuestra que existe un gran intereses por comprar deuda Argentina. El equipo económico seguramente aprovechará la ocasión para bajar las tasa de interés que rinden estos bonos, para poder financiarse a un costo más bajo. De lograr este objetivo el próximo paso sería bajas las de interese en pesos, que se encuentran en niveles sumamente altos».

German Fermo, director de la Maestría de Finanzas de la Universidad Di Tella, comentó: «Festejo el acceso al crédito de Argentina nuevamente pero no cometamos errores del pasado: la deuda no debe financiar gasto corriente. Celebremos acceso al crédito a condiciones de mercado, pero endeudarse en sí mismo no es razón de festejo». Advirtió sobre los riesgos de un «festival de deuda» con este retorno al mercado: «Me preocupa qué harán las provincias con acceso a los mercados de deuda. Me preocupa y mucho, en especial a estas tasas».

Alejo Costa, jefe de estrategia de Puente Hermanos, puntualizó que «la base (de las tasas) está sorpresivamente abajo de lo que esperaba el mercado. Tengo mis serias dudas de que en los últimos 15 años hubiera algo más grande. Si dentro de esa reactivación se acomodan las cuentas fiscales y la inflación empieza a ceder, vas a tener una compresión de spreads (brecha de tasas de interés) y pueden haber tasas menores a estas».

Luis Miguel Etchevehere, presidente de Sociedad Rural Argentina, evaluó que «es clave haber salido del default para dejar de estar embargados y volver al mundo. Poco futuro podíamos tener si se continuaba el conflicto con los holdouts. La manera en la que el Gobierno colocó deuda quiere decir que hay confianza en la Argentina. El Gobierno necesitaba esta confianza para poder sincerar la economía sin generar un costo social en este camino para volver a la normalidad».

Christian Buteler, analista y operador de mercados financieros, destacó que «la forma de colocación es por intermedio de bookbuilding, que determina lo que se le adjudica a cada inversor por prorrateo si la demanda supera la oferta, se sabe que iba haber una demanda importante por lo que los inversores atentos a ello suelen suscribir mayor monto a lo que realmente necesitan para cuando ese prorrateo se realice obtener una cifra parecida a sus proyecciones».

«No quiero que se malinterprete, la suscripción es buena pero no resaltaría tanto el monto ofertado porque se sabe que es una cifra inflada, no representa la demanda real. Conseguir USD 15.000 millones a menos de 8%, teniendo en cuenta desde donde parte la Argentina, es una muy buena colocación. No es necesario que nos vendan que somos Disney, no lo somos y el futuro aún será complicado».

Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, consideró que «la oferta de la subasta así como la fijación de precios de cada segmento serán importantes señales para los inversores, que apuestan a que tras la oferta se extendería con decisión el camino hacia la convergencia de tasas regional, con posibilidades de tightening (ajuste de tasas) a mediano plazo de unos 200 puntos básicos».

«Toda la atención se encuentra concentrada en la mega emisión de deuda –la cual al final contará con cuatro bonos a 3, 5, 10 y 30 años– y se espera que sea acompañada por una fuerte demanda, a tasas del 8% en el tramo más relevante que es el de 10 años».

Gustavo Neffa, director de Research For Traders, dijo que «la suscripción de bonos fue un éxito. Se recibieron ofertas por USD 67.000 millones y el corte se sabrá recién mañana por la complejidad de la operatoria y bancos intervinientes. Pero el bono a 10 años ya se opera en el ‘grey market’ a 1,50 dólares más caro».

FUENTE INFOBAE