(Infobae)
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El precio del dólar es un indicador de constante referencia para la economía argentina. Durante el gobierno anterior, con cuatro años de vigencia de las restricciones a la divisa, fue puntal de la política económica dejar «atrasar» el tipo de cambio, como ancla para la elevada inflación e incentivo a las importaciones que contribuyeron a sostener el consumo y la actividad general.

A la par, las reservas internacionales del Banco Central cayeron a la mitad, luego de alcanzar más de USD 52.000 millones en 2011, pues el «cepo» cambiario atrofió el ingreso de divisas a la economía. Con la llegada de Mauricio Macri al gobierno en diciembre pasado se dispuso una liberación del mercado de cambios que trajo como consecuencia una inmediata devaluación del peso, con el fin de revertir el ciclo de salida de dólares que en la práctica agotó las arcas del Banco Central. El 17 de diciembre último, el dólar mayorista o interbancario saltó 36,2% en un solo día, de 9,8275 a 13,38 pesos.

Sin embargo, en los últimos dos meses retornó la discusión sobre el atraso cambiario, debido a que las altas tasas de inflación que aquejan a la economía no tuvieron réplica en el avance del dólar, que empezó a quedar claramente rezagado respecto del precio de otros bienes y servicios, al punto que las cotizaciones actuales se ajustan a las registradas a fines deenero pasado.

El dólar mayorista (referencia del comercio exterior y del resto de las cotizaciones) subió 52,4% en 12 meses de 9,08 a 13,84 pesos. El dólar oficial minorista avanzó 50,9%, desde los $9,08 a $14,07 en el promedio de bancos. El dólar «blue» ganó apenas 12,4% el último año, de $12,62 a $14,19, mientras que el bursátil «contado con liqui» sumó 17,9% de 11,70 a 13,80 pesos.

En cuanto a inflación, según el índice Congreso fue de 41,7% acumulado entre abril de 2015 y abril de 2016. Según la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires acumuló 40,5% y para la Dirección de Estadísticas y Censos de San Luis fue de 39,3 por ciento. La consultoraElypsis indicó que la inflación en mayo fue de 3,4% y acumuló42,6% interanual.

A diferencia de lo ocurrido durante el segundo mandato deCristina Kirchner, en el presente son otras las razones por las cuales el dólar sube a un ritmo inferior al de la inflación, que pueden resumirse en diez puntos:

1) Emisiones de deuda. Tanto el Estado nacional como los provinciales aprovecharon la baja de riesgo país por el acuerdo con los holdouts para emitir bonos. Por estas emisiones el Tesoro ingresó parte de los USD 16.500 millones para pagar a los bonistas en Nueva York. El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de Ecolatina, indicó que desde marzo, la ciudad Autónoma de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, Neuquén, Mendoza y Córdoba captaron otros 3.600 millones de dólares.

2) Anuncios de inversión. Se prevén en el corto plazo ingresos de capitales del orden de USD 15.000 millones, según los anuncios realizados por distintas empresas extranjeras, como First Quantum (USD 3.000 millones), Axion Energy (USD 1.800 millones), Santander (USD 1.382 millones), Coca Cola (USD 1.000 millones), General Motors (USD 740 millones), Dow Chemical (USD 700 millones), Renault-Nissan (USD 600 millones), Telecom (USD 600 millones) y Telefónica (USD 600 millones), entre otras.

3) Tasas internacionales. El nivel mínimo de tasas de laReserva Federal norteamericana continuará por lo pronto, luego de conocidos desalentadores datos laborales en los EEUU la semana pasada. Esta dilación del banco central norteamericano para endurecer su política monetaria acarrea debilidad para el dólar respecto de otras divisas. Ejemplo de ello es el fortalecimiento del real en Brasil, país donde el dólar cedió de 3,95 reales a inicios de año a 3,44 reales hoy. La apreciación del peso argentino está muy vinculada con la divisa brasileña por la estrecha relación comercial entre ambos países.

Un estudio de la consultora Analytica refiere que «la desvalorización del dólar a nivel global permite atenuar el proceso de apreciación del tipo de cambio real en Argentina», que por efecto de la reciente caída del dólar oficial y el diferencial de inflación respecto a los socios comerciales apreció al peso argentino 15% en los últimos dos meses, «al tiempo que agiliza el ingreso de capitales que desde la salida del default muestra un fuerte repunte».

4) Suba de los precios del agro. El 2016 contribuye a la economía con una extraordinaria recuperación de precios de los principales productos de exportación de la Argentina, los granos y sus derivados industriales. El poroto de soja trepa más de 30% en el año, mientras que las harinas de soja avanzaron más de 50% en menos de seis meses. «Creemos que la presión hacia la baja sobre el dólar se mantendrá en el corto plazo (julio, inclusive), con lo cual en estos días la divisa norteamericana va a estar tanteando nuevos valores mínimos», apuntó un reporte de FyEConsult.

5) Factor estacional. Históricamente, para la Argentina elsegundo trimestre del año es ampliamente superavitariodesde el punto de vista del comercio exterior, pues concentra lasliquidaciones de ventas del agro, que generan más del 40% de las exportaciones nacionales. El recorte de retenciones aplicado por el gobierno de Macri y la antedicha suba de precios motorizaron las ventas sectoriales a USD 11.311 millones desde que empezó el año hasta el 3 de junio último, un monto récordpara el período.

6) Estancamiento económico. Un dato negativo para la población en general es positivo en materia cambiaria, pues la falta de pesos en manos de particulares desincentiva la demanda de dólares. Una economía que no crece también modera las importaciones a pesar del ventajoso valor del dólar para ingresar productos extranjeros.

7) Tasas del BCRA. Los elevados rendimientos de las Letras del Banco Central (LEBAC) impulsan a que muchos inversores se deshagan de los dólares para buscar rendimientos en pesos. La mayor liquidez de divisas en la plaza financiera es motivo de la baja cotización. Las LEBAC se acercaron a 40% anual para posiciones a 35 días, y la tasa sigue alta aunque en la última licitación se ubicó en el 33,25% anual.

8) Blanqueo de capitales. El «sinceramiento fiscal» promovido por el Gobierno anticipa un ingreso extra de divisas para la economía que justifica las expectativas de un dólar «planchado» en los próximos meses. El ministro de Hacienda y FinanzasAlfonso Prat-Gay prevé que unos USD 20.000 millones fuera del sistema financiero local podrían declararse por esta iniciativa.

9) Más depósitos en dólares. Un indicador alarmante durante el «cepo» cambiario fue el deterioro de los depósitos en dólares en el sistema financiero. El 31 de octubre de 2011, cuando se implementó la restricción, alcanzaban los USD 15.903 millones y llegaron a caer a USD 8.000 millones entre 2013 y 2014. Hoyregresaron al nivel de USD 15.000 millones y siguen en aumento, pues los ahorristas que compran divisas libremente las dejan depositadas en cuentas bancarias. Los ingresos de dólares por colocación de bonos públicos, que quedan depositados en cuentas dentro del país, también explican esta mejora.

10) Aumento de las reservas. En función del mayor endeudamiento público en dólares, el regreso al sistema de divisas que estaban en cajas de seguridad, en el «colchón» o directamente en cuentas en el exterior, aumentan los activos del Banco Central. Desde que asumió Macri subieron USD 5.976 millones o 24%, a 30.838 millones de dólares. El importante flujo de moneda extranjera hace menos relevante este indicador, mucho más trascendente en épocas de «cepo» y restricción de divisas, pero es un claro referente para estimar un valor teórico para el dólar. Su aumento declina hoy las expectativas de salto cambiario.

FUENTE INFOBAE